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Ni Una Menos. #NiUnPesoMenosParaNosotras: Recorte del 75% a INMUJERES

En medio de la pandemia la violencia en contra de las mujeres se ha disparado. A pesar de esto, los recortes para programas sociales destinados a apoyar mujeres víctimas de violencia o su prevención, siguen avanzando. Ahora se anunció un recorte del 75% a INMUJERES.

Sábado 18 de julio de 2020

Entre el home office, la violencia doméstica, la pérdida de empleos, el trabajo en el hogar y los puestos de trabajo con mayor grado de vulnerabilidad frente al COVID- 19, hemos sido nosotras las que hemos pagado los platos rotos de esta crisis económica y sanitaria.

Lo sabemos las mujeres que hemos visto subir la cifra de feminicidios de 10 a 11 asesinatos de mujeres diariamente, sólo en lo que va del año.

Los recortes a programas sociales y de apoyo a mujeres víctimas de violencia, comenzaron mucho antes de la crisis sanitaria, sin embargo, los vimos profundizarse con la llegada de esta. Primero, fueron los albergues de mujeres víctimas de violencia, justo cuando las llamadas de denunciantes reportaron un incremento del 80%.

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En los últimos meses a pesar de los llamados de alerta de mujeres, organizaciones civiles, activistas, e incluso, organismos internacionales, las prioridades del gobierno, se han reflejado en el uso del erario público.

Mujeres sin apoyo, en todo el país

La Casa de la Mujer Indígena (CAMI), son albergues que funcionan desde 2003 para dar atención sexual y reproductiva, y de ayuda en prevención y atención de violencia de género, a mujeres indígenas, existen 35 en el país.

Desde 2019 este gobierno ya había realizado recortes al presupuesto asignado al Programa de Derechos Indígenas, a cargo del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, del cual más de la tercera parte era destinado a estos albergues. Este año, los recortes fueron tan altos, que el presupuesto que llegó para algunas CAMI fue hasta 75% menor al otorgado año con año, anteriormente. Esto deja en el desamparo a miles de mujeres indígenas que habitan zonas del país con difícil acceso a este tipo de atenciones.

El recorte a las CAMIS, forma parte de las consecuencias de los recortes como parte de la austeridad republicana que se profundizó, tras el anunció el 23 de abril de 2020. A inicios de mayo, organizaciones como Católicas por el Derecho a Decir, Luchadoras, Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, entre otras 163 organizaciones, emitieron un comunicado donde expresaban su preocupación frente a este decreto y alertaban sobre las consecuencias que esto podría traer para las mujeres.

Hace apenas una semana, estas organizaciones denunciaron que a pesar de tener un encuentro organizado por la SEGOB, con representantes de distintas dependencias enfocadas al tema de género desde el 22 de mayo, no se ha hecho caso a su preocupación ni se han ofrecido respuestas claras.

Las mujeres no somos prioridad

En este contexto, el miércoles pasado fue anunciado un recorte de 151 millones de pesos en el presupuesto de INMUJERES. Esto representa el 75% del presupuesto al gasto operativo.

Al ser un organismo descentralizado, el recorte debió ser aprobado por la Junta del Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES). Sin embargo, esta reunión virtual, contó con la presencia de la secretaría de gobernación Olga Sánchez Cordero y el subsecretario de Salud Hugo Sánchez Gatell. El recorte fue aprobado con 13 votos a favor, 10 en contra y 3 abstenciones.

En esta reunión, la secretaría de gobernación pidió a la junta que se solidarizara con una situación extraordinaria que atraviesa el gobierno mexicano producto de la pandemia apelando a la comprensión y solidaridad de INMUJERES, exhortando al organismo a “encontrar la manera de hacer más con lo mismo”.

El instituto sostuvo que los recursos ahorrados pertenecen a la sección de Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF), capítulos 2000 y 3000, materiales y suministros, y servicios generales, respectivamente, por lo que se verán afectados aspectos como la investigación sobre la violencia, el feminicidio y la precarización laboral contra las mujeres, pero no la atención a las mismas.

El argumento de la falta de presupuesto, y la necesidad de austeridad, para atender la crisis sanitaria se cae a pedazos cuando vemos que el presupuesto federal sigue manteniendo altos salarios a funcionarios y altos mandos, mientras recorta el presupuesto hacia la investigación. Esto, además, mientras se financia a la guardia nacional. Las prioridades de este gobierno, nos quedan claras.

Las expresiones de descontento se manifestaron a través de redes sociales, bajo el Hashtag #NiUnPesoMenosParaNosotras, dado que diversas organizaciones, activistas y colectivos, denunciaron que esto es parte de una cadena de recortes y golpes que minimizan el problema de la violencia en contra de las mujeres, y vulnera profundamente nuestros derechos.

La pandemia ha desnudado dos aspectos que no debemos olvidar. En primer lugar, que las mujeres trabajadoras somos esenciales para sostener la producción, dentro de nuestros centros de trabajo, en la primera línea enfrentando la pandemia, en los centros de salud, y dentro de nuestros hogares garantizando el trabajo no pagado con el que el gobierno se ahorra millones de pesos anualmente.

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En segundo lugar, que este gobierno que se pinta de progresivo en los momentos que hace falta apretarse el cinturón, a las primeras que recortará de sus prioridades seremos nosotras, pasando por encima de nuestros derechos y vulnerando nuestra vida. Dice proteger nuestra salud pero solapa a los empresarios que no brindan a sus trabajadores las condiciones mínimas para realizar la cuarentena, con salarios al 100% y licencias.

En medio de la pandemia, las mujeres decimos ni un paso atrás en la lucha por nuestros derechos. Nosotras lo merecemos todo. Si nuestra vida no importan, produzcan sin nosotras.


Mariel Ochoa

Estudiante de la FCPyS