Enfrentando al clima lluvioso, alrededor de 200 personas marcharon ayer por la tarde en Villa Constitución en contra de los femicidios y bajo la consigna “Ni Una Menos, Vivas nos queremos”.
Jueves 20 de octubre de 2016 17:39
A propuesta de la agrupación de mujeres Pan y Rosas, la marcha se convocó a las 18hs en la Plaza del centro de Villa. Cerca de la hora, de a poco se fueron congregando los participantes, muchos con paraguas y muchos con carteles y pancartas expresando una bronca que crece. Docentes, amas de casa, estudiantes, trabajadoras de comercios y dependencias estatales, todas congregadas bajo la consigna que el colectivo “Ni Una Menos” comenzó a impulsar en junio del año pasado. Al igual que en el resto de las convocatorias del país, los varones no se quedaron atrás, y en la marcha se pudo ver a un nutrido número de manifestantes que también con pancartas y carteles coreaban las consignas.
La marcha avanzó desde la plaza central hasta la plaza de “Las dos manos”, encabezada por una bandera con la consigna “Ni Una Menos, Vivas Nos Queremos”. En el trayecto, la marcha recibió decenas de adhesiones de trabajadoras y trabajadores de comercios que, sin poder ausentarse de su lugar de trabajo para asistir, saludaban la marcha aplaudiendo su paso.
Al llegar a destino, se armó la ronda para escuchar las intervenciones. A todo pulmón, varias organizaciones leyeron el documento del colectivo.
Magali Rivera, referente de la agrupación de mujeres Pan y Rosas en el Frente de Izquierda, tomó la palabra para, además de adherir al documento, denunciar la complicidad de los gobiernos nacional y provinciales con la violencia machista y los femicidios y también con la precariedad de vida que sufren las mujeres, particularmente en una zona que está cerca de encabezar los rankings nacionales de desempleo. En este sentido, señaló la necesidad de impulsar comisiones de mujeres en todos los lugares de estudio y de trabajo, para poder exigir a las centrales sindicales un verdadero paro nacional en contra de los femicidios.
Las intervenciones fueron aplaudidas, y al cierre de la marcha no faltaron voces que siguieron coreando las consignas de la convocatoria.
La nutrida columna de paraguas y capuchas demostró que, de haber acompañado el clima, la marcha hubiera sido inmensa. Ayer fue un “día bisagra”. A partir de la gran indignación y dolor que despertó el femicidio de Lucía Pérez en Mar del Plata, se vio la fuerza de un enorme movimiento de mujeres que, codo a codo con los varones que se atreven a cuestionar sus privilegios, se movilizó en cada rincón del país para hacerse oír y hacer realidad una consigna que cada vez se repite más: si tocan a una, nos organizamos miles.