Definieron marchar este miércoles desde Tribunales a Plaza de Mayo, pasando por el Obelisco. Marta, la mamá de Lucía Pérez, estará presente en la movilización convocada desde las 17 horas.

Sol Bajar @Sol_Bajar
Martes 4 de diciembre de 2018 08:56
El martes pasado, después que se conociera el escandaloso fallo de los jueces Pablo Viñas, Aldo Carnevale y Facundo Gómez Urso, que absolvió a los acusados del femicidio de Lucía nada menos que el Día de lucha contra la violencia hacia las mujeres, diversas organizaciones y activistas del movimiento de mujeres fueron hasta Tribunales para manifestar su rechazo. Algo similar ocurrió ese día en otras localidades, donde las mujeres también repudiaron la medida.
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Este lunes, aún con la bronca de ese nuevo revés de la justicia, las mujeres volvieron a reunirse en el local de la CTEP a propuesta de la periodista Marta Dillon y otras integrantes del colectivo Ni Una Menos. Lo hicieron para definir los pasos a seguir, ante la convocatoria del colectivo de "parar y movilizar" este mismo miércoles contra la reaccionaria decisión.
Diferentes organizaciones de mujeres, sindicales y políticas, así como familiares de otras mujeres víctimas de la violencia machista, se acercaron a la asamblea. También lo hicieron las obreras de la gráfica Madygraf y trabajadoras domésticas de Nordelta, que participaron por primera vez y contaron su situación, de gran repercusión en los medios desde que La Izquierda Diario denunciara la discriminación que sufren por parte de la empresa MaryGo, la única que ingresa a este complejo de paquetes barrios privados.
"La volvieron a matar"
La primera en hablar fue Marta, la mamá de Lucía. "Viajé desde Mar del Plata para dejarles este mensaje: todas somos Lucía", dijo, y destacó que esta vez "fue Lucía, pero podría haber sido cualquiera" por el hecho de ser mujer, joven, "y querer fumarse un cigarrillo, un porro, como cualquiera de ustedes".
Marta también denunció que a Lucía "la mataron el 8 de octubre de 2016, y con la sentencia que se dio este mes de noviembre, 2 años después, la volvieron a matar. Eso es lo que no tenemos que permitir", y subrayó que existe una red de impunidad que protege al negocio del narcotráfico. "’Lucía tuvo la culpa’. Eso es lo que están diciendo estos jueces", aseguró mostrando que esto sienta un grave precedente.
"Si estos sectores tienen impunidad es porque hay alguien que los respalda", agregó, y propuso llamar a un paro y movilización el próximo miércoles 5, para repudiar el fallo de la justicia marplatense. "Una justicia patriarcal y de clase", afirmó, y contó que ese día estará presente en la Ciudad de Buenos Aires.
"Para que vea esta gente que nosotras no estamos solas"
Las trabajadoras domésticas de Nordelta, que se rebelaron contra el maltrato y la discriminación de la empresa MaryGo y sus patrones, también fueron a la asamblea para brindar su apoyo y a contar su situación, respondiendo a la invitación que les hicieron llegar las organizaciones de mujeres. “Hay muchas compañeras que se quieren organizar pero por las amenazas que estamos sufriendo ahí adentro, de que nos despidan, no pudieron venir", contaron, y abrazaron a la mama de Lucía, que las escuchaba atentamente.
"Nosotras queremos organizarnos y seguir esta pelea, porque no está bien lo que está haciendo esta gente con nosotras”, continuó. “Lo que yo quiero es que se empiecen a pronunciar todas las organizaciones, el colectivo de Ni Una Menos, el sindicato que hasta ahora ni se comunicó con nosotras, todos, para que vea esta gente que nosotras no estamos solas, que vamos a luchar para todas las mujeres que son las más oprimidas, las que trabajamos en negro y en condiciones precarias, de humillación. Eso nos va a ayudar a no correr riesgo de que nos despidan”, dijo Mercedes, y destacó que muchas de ellas no pueden parar este miércoles porque sus sindicatos no las respaldan o porque directamente no están afiliadas, porque trabajan sin estar registradas.
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Su compañera Clara (un nombre de ficción, que usamos para cuidarla de las amenazas y aprietes), también dio una gran lección. “Yo estoy registrada y gano 13 mil pesos, y la verdad que no alcanza, pero hay otras que están peor", dijo, y destacó que "en Nordelta ganamos entre 10 mil y 15 mil pesos, la que más gana". "Mi lucha es por mis compañeras, las que están en negro y sufren maltrato”, dijo, y volvió a arrancar el aplauso de las presentes.
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"Queremos liberar a las cientos de miles de mujeres que están atrás de la máquina"
María de los Ángeles Plett, de MadyGraf y la agrupación Pan y Rosas destacó "las enormes batallas que tenemos que dar las mujeres para poder vivir, para que no nos exploten doblemente, para que no mueran más mujeres por abortos clandestinos, para que no nos discriminen y nos maltraten como en Nordelta, para que no nos revictimicen desde las instituciones del Estado, para terminar con la violencia que sufrimos por ser mujeres".
"Luchar por las mujeres también es luchar por los derechos de las mujeres la clase obrera, la gran mayoría de nosotras", dijo ya en medio del debate sobre el carácter del paro. "Nosotras vamos a estar ahí, como lo hicimos siempre, con muchas obreras de la zona para decir ’basta de violencia’, pero si vamos a plantear un ’paro’ hagamosló en serio, compañeras", dijo, y arrancó un masivo aplauso cuando sostuvo que "nosotras, junto a nuestros compañeros varones, queremos liberar a las cientos de miles de mujeres que están atrás de la máquina y que ese día, culpa de la burocracia sindical, que no quiere llamar a un paro efectivo, no van a poder salir a demostrar su fuerza", dijo.
Es lo mismo que hicieron cuando se debatió en el Congreso el derecho al aborto, o cuando se votó el presupuesto de ajuste que pedía Macri, el FMI y los gobernadores provinciales. María, que advirtió sobre ese rol que juegan las conducciones sindicales, remarcó que "para hacer valer nuestros derechos, necesitamos que nuestras organizaciones estén al servicio de nuestra lucha, no de los intereses de los patrones o los políticos de turno".
"Son una casta que garantiza impunidad"
Lia Pesaressi, delegada de Ate-Indec y militante de Pan y Rosas y el PTS/FIT, destacó a su turno que "la fuerza que necesitamos es la que viene de la unidad que se construye desde abajo", y remarcó que "debemos tener ’total independencia’ de los jueces electos a dedo por todos los gobiernos de turno; de los partidos clericales que le dieron la espalda al reclamo de la marea verde por el aborto legal; de la jerarquía de las Iglesias, de Bergoglio y el Vaticano, que militaron activamente contra el derecho de las mujeres".
"No puede ser que siga habiendo una casta de jueces puestos a dedo, sin mandatos revocables, sin posibilidad de ser electos por el voto popular", sostuvo, y propuso que la asamblea se pronuncie por la elección directa de los jueces, a través del voto popular, y el juicio por jurados. Basta de que simulen que ’imparten justicia’ cuando en realidad lo que hacen es proteger los intereses de este régimen social y cubrir con impunidad a los femicidas, del mismo modo que otras veces protegen a los empresarios, a los tratantes, a los curas abusadores, a los genocidas: ese también fue el planteo que llevó la agrupación al movimiento de mujeres.
"Necesitamos que nuestros sindicatos estén a la cabeza, no de palabras, sino en los hechos"
Hay algo que a esta altura ha queda muy claro: para terminar con esa casta de jueces, diputados, funcionarios y partidos oficialistas y opositores clericales que deciden impunemente sobre la vida de las mujeres, es necesario que la tierra tiemble de verdad: es necesario paralizar el país, hacer pesar nuestra fuerza por miles, por millones.
"Necesitamos que nuestros sindicatos estén a la cabeza, no de palabras, sino en los hechos", insistieron desde Pan y Rosas y el PTS/FIT , y destacaron que "no nos alcanza que nos llamen a parar formalmente, que hagan demagogia hablando de nuestros derechos mientras van detrás de los intereses de los patrones o de los políticos de turno, porque eso lo único que garantiza es la subsistencia a este régimen podrido".
Para que no haya más Lucías, para acabar con esta justicia capitalista y patriarcal, para que dejen de decidir por la vida de las mujeres, para que no sigan muriendo más jóvenes y pobres por aborto clandestino, para que realmente la bronca que hay por abajo se organice en una fuerza potente e imparable, que acabe de una vez con la podredumbre de este sistema, necesitamos construir un gran movimiento de mujeres, independiente en su lucha de todos esos sectores que garantizan nuestra situación de opresión.
La enorme marea verde que este año salió a las calles y conquistó la simpatía de millones en apoyo a su lucha; que no se contentó con los llamados a "no enojarse con la Iglesia" y a "unir los pañuelos verdes y celestes"; la fuerza que han mostrado las trabajadoras y sus compañeros en defensa de sus derechos más elementales y contra el ajuste, la precarización y los despidos, como en el sector de la salud, la educación, en Siam y en Nordelta, es un enorme punto de apoyo. Al servicio de desarrollar esa alianza, y para subvertirlo todo, nos sumamos a la movilización de este miércoles y te invitamos a hacerlo con nosotras.