Difundimos el pronunciamiento de Pan y Rosas, como parte de una jornada más de movilización independiente contra la violencia machista y patriarcal. #NiUnaMenos por feminicidio y abortos clandestinos, #AbortoLegalSeguroYGratuitoYa #JusticiaParaTodas, #ElEstadoEsResponsable.
Lunes 12 de abril de 2021
Ante el aumento de casos de feminicidio, y el avance de grupos antiderechos, desde Pan y Rosas alzamos la voz contra la violencia capitalista y patriarcal, denunciamos la impunidad y luchamos contra los grupos ultraderechistas que atentan contra nuestros derechos más básicos:
Denunciamos que la violencia capitalista y patriarcal este año ha arrebatado la vida de 33 mujeres a causa de los feminicidios que se constituyen en el último eslabón de una cadena de violencia perpetrada contra las mujeres. Muchas de estas violencias son denunciadas, pero el sistema judicial y las instituciones encargadas de investigarlos, hacen caso omiso y acaban de forma brutal como el caso de Wilma Flores en Santa Cruz, quién había denunciado previamente estas agresiones. Por esto, denunciamos al Estado, los gobiernos, su policía y su sistema judicial mercantil, que como propias del sistema capitalista, en sus distintas instancias cubren de impunidad estas violencias. Además, hay fallos judiciales que dejan en impunidad al feminicida como es el caso de William Kushner. Por esto decimos: ¡Por Wilma Flores y todas las mujeres víctimas de feminicidio: ¡Ni un minuto de silencio, toda una vida de lucha!¡El Estado es responsable!
También, nos adherimos a la exigencia de justicia presentadas por diversas mujeres contra sus agresores por violencia sexual, que va desde el acoso en su centro de estudio o trabajo, hasta violaciones y otras agresiones sexuales. ¡Exigimos justicia para todas las víctimas de violencia patriarcal!
Denunciamos la absoluta insuficiencia del presupuesto destinado a proteger a las víctimas que denuncian a sus agresores, así como para cubrir el conjunto de necesidades para atender a las mujeres que sufren violencia. Ni Morales, ni Añez o Arce, invirtieron en el presupuesto para combatir la violencia patriarcal; su prioridad siempre fue usar nuestras demandas como de campaña política: ¡Nuestras vidas valen más que su demagogia! ¡Exigimos políticas efectivas, reales y concretas para combatir la violencia patriarcal!
Además, en todos esos gobiernos se dejó este problema en las manos de la policía, una institución represiva que hasta el día de hoy avala las vulneraciones a los derechos humanos como las masacres del 2019 como parte del golpe de Estado, ejecutando también torturas brutales contra presos y presas políticas. Estos actores son los mismos que sistemáticamente revictimiza a las mujeres que denuncian y perpetúan desde el núcleo mismo de su institución, hechos de violencia machista en total impunidad: ¡Con permiso del Estado, pacos y milicos mujeres han violado y matado! ¡Basta de impunidad! ¡Exigimos que la investigación de casos de violencia contra las mujeres salga de la policía y que la FELCV pase a un ente civil!
Exigimos la activación de la alerta roja a nivel nacional, y la creación de una comisión independiente, conformada por los familiares de las víctimas de violencia patriarcal, organizaciones feministas, y de derechos humanos, más profesionales idóneos y capacitados para atender a las víctimas de violencia de género.
¡Luchamos por la legalización del aborto, por el acceso al aborto libre, seguro y gratuito! Anualmente, mueren aproximadamente 480 mujeres por abortos clandestinos y son 200 mujeres por día que se realizan un aborto. Sin embargo, este avance de la ultraderecha y las posiciones conciliadoras del MAS se oponen a que podamos acceder a este derecho tan básico y nos condenan a la muerte en la clandestinidad. Por si fuera poco, el presidente de la Comisión de Constitución, Legislación y Sistema Electoral, el diputado del MAS, Renán Cabezas, ha llegado a plantear que se conforme una Comisión desde la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) para que investigue y sancione los abortos ilegales. Denunciamos estas declaraciones y estos intentos de fortalecer la penalización al aborto, pues lejos de solucionar el problema, la ilegalidad, penalidad y criminalización de esta práctica causa que las mujeres más pobres acaben muriendo en las clínicas clandestinas o encerradas en cárceles, aquellas que no pueden pagar ni siquiera mejores condiciones clandestinas de salud ni costearse la justicia. ¡Educación sexual laica para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal, seguro y gratuito para no morir!
Denunciamos que el avance de los sectores conservadores atenta contra nuestros derechos ya conquistados. Es el caso suscitado en un hospital público en Monteagudo, donde le negaron a una niña víctima de violación la Interrupción Legal del Embarazo (ILE), poniendo por encima la “objeción de conciencia” sobre la vida y la salud de una menor víctima de violencia sexual. Mientras los hospitales privados lucran con nuestra salud y la clandestinidad de esta práctica, en los públicos nos niegan el acceso. Por esto decimos ¡Niñas no madres! ¡Luchamos por la nacionalización del sistema de salud, sin indemnización, y que todos los hospitales y centros de salud públicos tengan las condiciones y capacitación para que podamos acceder a este derecho!
Luchamos contra el sistema capitalista y patriarcal, que además de obligarnos a parir nos niega condiciones dignas de maternidad, llevando a extremos de precariedad como la de la señora que en la ciudad de El Alto, por su situación de pobreza intentó terminar con su vida y la de sus hijas. ¡Exigimos condiciones dignas de maternidad!
Este 12 de abril, protestamos contra toda esta violencia estructural y luchamos por cambiarlo todo, por eso alzamos nuestras voces desde el feminismo socialista por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y plenamente libres como decía la revolucionaria Rosa Luxemburgo.