El Movimiento de Agrupaciones Clasistas rechaza los aprietes del gobierno. Además exige asambleas y un plan de lucha por el salario, el empleo y contra las multas y ataques antisindicales.
Martes 31 de julio de 2018 14:17
La gobernadora Vidal, a través de su Ministerio de Trabajo, intenta aplicar una sanción millonaria al SUTEBA debido al paro de CTERA del lunes y martes. Ese paro fue contundente, superando el 90% de acatamiento en algunos distritos.
La gobernadora había decretado una ilegal conciliación obligatoria ya que a nivel de la Provincia, no puede ser el Ministerio de Trabajo provincial, quien la dicte. Es obvio que el mismo que negocia con los docentes, no puede ser quien determine una conciliación. No se puede ser juez y parte. Sin embargo, pese a esto, igualmente dictó la conciliación obligatoria.
Pero Suteba no convocó al paro, sino la CTERA. La confederación nacional convocó a parar en Buenos Aires, Chaco, Corrientes, Santa Cruz y Tierra del Fuego. A pesar de esto, Vidal insiste con sancionar al Sindicato. Es parte de una política anti sindical del gobierno de Macri que ya dispuso de una sanción a los Camioneros. Se trata de cifras millonarias, de 600 y 800 millones de pesos.
Junto con esto se ataca el derecho de huelga a partir de descuentos masivos en el caso de los docentes. Ya vimos también en el Subte como a partir de desafueros de dirigentes y delegados intentan impedir su derecho a luchar por las paritarias, aunque los metrodelegados y el AGTSyP son la mayoría indiscutida. Esta campaña está motorizada también por periodistas mercenarios como Lanata, que se convirtió en la avanzada contra los trabajadores del Astillero Río Santiago. Esta política busca abrir paso a mayores ataques por parte del gobierno y las patronales, en función de hace pasar los acuerdos con el FMI.
Pese a las diferencias que tenemos con la conducción mayoritaria de estos sindicatos, rechazamos con todas nuestras fuerzas todo intento de establecer sanciones que buscan debilitar los derechos de todos los trabajadores, en primer lugar el derecho a luchar libremente por nuestros derechos.
Exigimos al mismo tiempo a estas conducciones la convocatoria a asambleas y la votación de un plan de lucha por nuestro salario, por la educación pública y contra todo tipo de sanciones llamando a la más amplia solidaridad para impedir este avasallamiento. Los sindicatos atacados y el conjunto de las organizaciones obreras tenemos que ganar las calles y pelear porque tenemos la fuerza para derrotar esta política.