El escándalo Sebastián Davalos Bachelet, no cede. Las declaraciones de los involucrados, lo avivan. Y demuestran la ajena realidad de la casta de políticos del régimen y sus familias con respecto al pueblo trabajador.
Nicolás Miranda Comité de Redacción
Jueves 12 de febrero de 2015
¿Cuánto es poco?
“No es tanta plata tampoco”, declaró Natalia Compagnon, la esposa de Sebastían Dávalos, hijo de la presidenta Bachelet y dueña de varias empresas.
Está hablando de 6.500 millones de pesos para la compra de terrenos que posteriormente, al cambiarse el Plan Regulador, vendería por 9.500 millones.
Viven como una casta, alejada y ajena al pueblo trabajador. Así se puede comprobar.
Empresas, millones, bastones
La casta es así. Sebastián Dávalos Bachelet, declaró ser propietario de:
Tres propiedades: una casa en La Reina por $102 millones, una parcela en Algarrobo por $38,7 millones, un sitio eriazo en Melipilla por $8 millones.
Una moto Harley-Davidson del año 2014 de $5,4 millones.
Acciones de la multitienda La Polar.
Tres empresas: Contreras y Dávalos Ltda., Compagnon y Dávalos S.A., Inmobiliaria San Francisco S.A..
En su casamiento, vistió con bastón y sombrero de copa rojo. Signos exteriores de una casta.
Su esposa, la nuera de la presidenta Bachelet, por su parte, es propietaria de cinco empresas: D&L Group, Inmobiliaria e Inversiones San Lucas, Asia Pacific Brokers, CBR Group, y Caval, la empresa ahora cuestionada por el crédito obtenido para la compra de terrenos que aumentarían su valor poco después de ser adquiridos.
Es propietaria de 4 autos Lexus que valen, cada uno, $30 millones. Otro signo exterior de una casta que vive una vida distinta, ajena, a la del pueblo trabajador.
La derecha, que quiere sacar beneficios de estas revelaciones, es parte de la misma casta. Y la modificación del Plan Regulador que aumentaría el valor de los terrenos adquiridos, depende en parte del alcalde Machalí, que es de la UDI.