Hemos recibido muchos comentarios respecto al artículo "Negocio Redondo: Torra paga a la privada 43.000 euros por paciente en UCI". Queremos reafirmar que el modelo privatizador de la sanidad catalana de los gobiernos de CiU y el Tripartito, hasta nuestros días, es la realidad que sufrimos ahora en forma de miles de muertes por Covid-19.

Arsen Sabaté Barcelona | @ArsenSabate
Miércoles 29 de abril de 2020
La privatización de la sanidad mata. Lo decíamos ayer y con más motivo lo decimos hoy, en plena crisis sanitaria por el Covid-19. Y no, el decreto ley del Gobierno de la Generalitat que permite pagar a la sanidad privada 43.000 euros por paciente atendido no es un fake como muchos quieren hacer ver, es la realidad que sufrimos estos días.
Te puede interesar: Pelotazo sanitario: Torra paga a la privada más de 43.000 euros por paciente en UCI
Aun así hay quién se obstinan en, no solo desmentir la realidad, sino en defender el modelo concertado y semi privatizador de la Generalitat que se viene implementando desde hace décadas en Cataluña. Causa mayor sorpresa si el que lo hace es Dante Fachín, ex miembro de En común-Podemos y paladín de la izquierda catalana de la tercera vía.
No hay duda que el titular de la ‘Cadena Ser’ tiene toooda la intención política de entrelazar la crisis del coronavirus con el conflicto catalán. Enalteciendo las medidas del Gobierno Sánchez y poniendo en entredicho la oposición, quizás más científica, del Gobierno de la Generalitat. Una oposición, por otro lado, con poco de alternativa eficaz, también hace falta decirlo todo.
Pero de aquí a poner la mano en el fuego por el modelo sanitario catalán como "único" es algo muy, muy, muy arriesgado. Y me quedo corto. Primero porque el mismo Decreto Ley es público. No hacen falta ni 19 ni 2374 palabras para evidenciar la evidencia.
Pero es que además, si en algo es único el modelo sanitario del Gobierno de la Generalitat es en ser pionero y campeón, el número uno, en reducción del presupuesto sanitario durante los peores años de la crisis que se inició en 2008, pasando de los 9.875 millones de euros en 2010 a solo 8.290 en 2014.
Sin embargo, si decimos que la privatización de la sanidad catalana no es una fake news es porque en el mismo periodo, por poner un ejemplo, la contratación de mutuas creció un 14%. Actualmente el ámbito privado cuenta con un 69% de los hospitales y un 56% de las camas de la red sanitaria catalana. Datos únicos en el Estado español.
Aun así, para más información haría falta, como bien hace Fachín, señalar que el actual modelo sanitario catalán se basa en un modelo mixto que se consolidó en 1990 con la Ley de Ordenación Sanitaria, poniendo en funcionamiento la Red de Hospitales de Uso Público (XHUP). Una red creada, nada más y nada menos, que para favorecer el sector privado, aglutinando todo tipo de empresas de derecho privado: empresas públicas, holdings, EBAs (Entidades de Base Asociativa), consorcios, etc. ¿Entonces?
Te puede interesar: Los orígenes del colapso sanitario: los recortes de CiU y el Tripartito
Pero ojo, que no solo Mas o Boi Ruiz y los de su partido tienen algo que decir en todo el proceso de privatización del modelo sanitario catalán. Con el Gobierno del Tripartito y Marina Geli (PSC) como consejera de la Salud, el ICS (Instituto Catalán de Salud) pasó de ser una entidad gestora de la Seguridad Social a ser una empresa pública, algo que implicó la privatización de muchos centros.
Además, posibilitó que pudieran existir diferentes tipos de contratos laborales, precarizando así, por otro lado, las condiciones del personal sanitario. De hecho los diferentes sindicatos del sector (CATAC, CTS y IAC), calificaron esta medida como “una privatización encubierta”. ¡Aaaamigo!
Ante esto, frente la privatización encubierta de la sanidad catalana, la solución para priorizar la salud de millones de personas a los beneficios capitalistas pasa por la intervención de la sanidad privada y todos sus recursos bajo control de comités de trabajadoras y trabajadores de la sanidad pública y usuarios. La mayor garantía de un uso colectivo y democrático y al servicio de los necesidades sociales.