Las elecciones presidenciales del próximo año podrían convertirse en una real sorpresa; hasta el momento, ni el oficialismo ni la oposición tienen candidatos únicos para competir por el mandato del país, al contrario, se pronuncian nuevos interesados en disputar el sillón presidencial.
Jueves 22 de diciembre de 2016
El régimen político chileno se mantiene aún en una fuerte crisis. Los casos de corrupción, tanto SQM como Caval, permanecen en la palestra pública, involucrando a más personajes políticos y exigiendo más antecedentes. Ninguno de los partidos tradicionales logra estabilizarse de los fuertes cuestionamientos y desconfianza por parte de la población, y ninguno de los posibles candidatos a la presidencia logra encantar y posicionarse con fuerza.
Es más, los desacuerdos y tensiones por los posibles candidatos presidenciales se mantienen, y ni la Nueva Mayoría ni Chile Vamos logran ponerse de acuerdo entre sus filas. Al contrario, aún existe una incertidumbre sobre si se realizarán primarias internas en los conglomerados, “consultas ciudadanas” para escoger a un candidato único, o si simplemente se postularán todos los que quieran sin mediar algún tipo de consenso.
En el caso de la Nueva Mayoría, lo último que ha ocurrido respecto al debate sobre las presidenciales es que José Miguel Insulza (Partido Socialista) planteó la idea de realizar una primaria y una consulta ciudadana a los militantes de dicho partido y también a quienes integran el Partido por la Democracia (PPD), con el objetivo de escoger a un candidato presidencial único entre los nombres que ya se barajan entre el PS-PPD: Ricardo Lagos, Fernando Atria, Jorge Tarud e Insulza.
La propuesta generó diversas reacciones; algunas a favor como es el caso del diputado PS Osvaldo Andrade, quien manifestó que “respaldo la idea de que no hay condiciones para que la designación de un candidato no sea sino con una consulta a la ciudadanía. Desde hace mucho tiempo he dicho que el PS y PPD deben tener el mismo candidato”.
Por otra parte, el presidente del PPD, Gonzalo Navarrete, fue claro en afirmar que “creo que para hacer una consulta ciudadana en serio, los tiempos son una dificultad mayor”, poniendo límites a la idea de Insulza. En esta misma sintonía se manifestó René Jofré, integrante de la comisión política: “Insulza se dio hartas vueltas para llegar a lo mismo que planteó el PPD hace bastante tiempo. Es valioso, pero hemos perdido tiempo”.
Desde el PPD, aseguran que ya definieron el 14 de enero como la fecha para declarar a Lagos como el candidato presidencial, sin embargo, el 21 de dicho mes se realizaría el comité central del PS, donde determinarían si es el ex presidente o no la carta oficial.
¿En qué está la Derecha? También se encuentra en una incertidumbre respecto al candidato presidencial. Si bien, Piñera es la carta más fuerte, hay otros políticos de Renovación Nacional que ya anunciaron su postulación. Es el caso de los senadores Alberto Espina y Francisco Chahuán, quienes mantendrán su candidatura hasta marzo del 2017, fecha en que se definirá al abanderado de la colectividad. Por su parte, José Manuel Ossandón mantiene su posición de participar de primarias en Chile Vamos.
El presidente de RN, Cristián Monckeberg, se mostró a favor de una primaria participativa en el conglomerado, agregando que “el análisis es claro, aquí hay cuatro candidatos de RN. Es evidente que yo les pedí, porque es el objetivo, que todos los que tengan interés en ser candidatos mantengan sus postulaciones, sus recorridos por Chile y sus propias elaboraciones de programas”, afirmó.
Lo cierto es que ni la Nueva Mayoría ni Chile Vamos representan una alternativa para el pueblo trabajador, la juventud, las mujeres y los sectores oprimidos del país, al contrario, son la opción perfecta para empresarios corruptos y políticos patronales que buscan mantener esta sociedad de clases y desigual tal cual.
Se necesita una fuerte alternativa de izquierda y anticapitalista, que sea levantada por trabajadores, estudiantes, mujeres y juventud; que impulse un programa con total independencia de clases, que se proponga luchar contra todas las herencias de la Dictadura e instaurar un gobierno de los trabajadores que realmente represente las necesidades del pueblo trabajador chileno.