Integrantes del Sindicato Nacional de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar (SINACTRAHO) denunciaron, que ningún candidato ni partido político ha retomado seriamente en sus campañas electorales, las demandas de las y los trabajadores del hogar así como la ratificación del Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

La Izquierda Diario México @LaIzqDiarioMX
Martes 10 de abril de 2018
Lo anterior –denuncian-, expresa la falta de voluntad política del gobierno mexicano para regularizar las condiciones laborales de los más de 2.4 millones de trabajadores del hogar en México, de los cuales la abrumadora mayoría (95%) son mujeres.
Marcelina Bautista, secretaría del SINACTRAHO y directora del Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar (CACECH) declaró, que el salario promedio de una empleada doméstica es de apenas 180 pesos diarios. Mientras, sus jornadas laborales rebasan las 12 horas diarias, no tienen derecho a vacaciones, seguridad social o algún tipo de prestación y constantemente sufren abusos, violencia y discriminación por parte de los patrones.
A pesar de las declaraciones de políticos y las campañas en algunos medios de comunicación, la situación de las y los trabajadores del hogar es crítica y muy precaria. El 92% de ellas no cuenta con seguridad social y el 97% no tiene acceso a servicios médicos, según datos del Instituto Simone de Beauvoir.
Las trabajadoras del hogar son madres solteras, jóvenes, adultas y jefas de familia a las que con argumentos patriarcales, fomentados desde el gobierno y los empleadores, se les sigue negando descaradamente el reconocimiento a sus derechos laborales más elementales.
Con todo esto queda claro, que la mejoría en sus condiciones laborales no vendrá de la “buena voluntad” de los patrones y el gobierno. Ellos una y mil veces han demostrado, que la vida de las mujeres trabajadoras y sus familias, simplemente no vale nada.
Para lograr el triunfo de las trabajadoras y trabajadores del hogar es necesario apelar, no a la confianza en las instituciones machistas y pro-patronales, sino a la más amplia unidad solidaridad entre los y las trabajadoras para con su lucha.
Urge que las centrales sindicales que se reivindican democráticas, como la Nueva Central de Trabajadores (NCT) y la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) –de la cual el SINACTRAHO forma parte-, abrace y acompañe la digna lucha de los trabajadores y trabajadoras del hogar. La unidad es el camino para la victoria.