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Red Internacional
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Marihuana. No se pueden decomisar plantas de marihuana: ¿es legal entonces?

Con fecha 22 de marzo de 2016, la Corte Suprema de Justicia resolvió que no corresponde a las policías que realizan un patrullaje preventivo ingresar a moradas, decomisar plantas y detener a sus dueños tan solo por haber observado que hay plantas de Cannabis Sativa cultivándose en su interior.

Domingo Lara Biólogo Ambiental

Viernes 1ro de abril de 2016

Esto es expresión del fracaso de una política de drogas que intentó homologar la marihuana a otras drogas mucho más dañinas. Esta política es defendida férreamente por la derecha, pero también por otros sectores.

Esta línea político criminal hacia la marihuana ha tenido oscilaciones. Por ejemplo el año 2005 con la promulgación de la ley 20.000 hoy vigente, se estableció en su artículo octavo que "el que, careciendo de la debida autorización, siembre, plante, cultive o coseche especies vegetales del género cannabis u otras productoras de sustancias estupefacientes o sicotrópicas, incurrirá en la pena de presidio menor en su grado máximo a presidio mayor en su grado mínimo y multa de cuarenta a cuatrocientas unidades tributarias mensuales, a menos que justifique que están destinadas a su uso o consumo personal exclusivo y próximo en el tiempo”.

Esta legislación es ambigua en cuanto parte de la culpabilidad de quien cultiva plantas de cannabis, pero que puede justificar su inocencia en cuanto demuestre que no es un traficante.

El 2008 Bachelet vuelve a instalar a la marihuana como droga dura y luego “cambia de opinión” el 2014. En el decreto N° 867, publicado en febrero del año 2008 por la Presidenta Bachelet, se cambió de categoría la marihuana, catalogándola como droga dura, y sin embargo ahora, en el 2014 y cuando la marihuana ha tenido una evolución mucho más delicada, se baja de categoría, en circunstancias que Chile es el principal consumidor de marihuana”, explicó el senador Orpis.

Más allá de lo poco acertado de los dichos del cuestionado senador Jaime Orpis, el fracaso de la política de igualar la marihuana con el resto de las drogas es evidente.

Lo interesante de este fallo es que cambia las exigencias para que se asuma la culpabilidad de quien cultiva, no basta con tener una planta para que se asuma que el dueño es un traficante:

“La Corte Suprema señala que para que se compruebe el fin ilegal de estas plantaciones, se hacen necesarios otros indicios, además de la simple observación, tales como la presencia de materiales necesarios para la comercialización y/o testigos que den cuenta de acciones de venta, entre otros. Solo la existencia de estas evidencias de ilegalidad puede motivar a las policías a implementar medidas intrusivas como ingreso, registro, decomiso de plantas y detención de personas”.

Al parecer se acerca el momento en que algunas leyes quedan añejas, la marihuana es aceptada socialmente de forma cada vez más amplia y es menos perjudicial que el alcohol, los cigarrillos, y sin duda menos adictiva.

No es de extrañar que esto ocurra en un contexto en donde los casos de corrupción de senadores y diputados, vienen recibiendo un trato preferencial por parte de la “justicia” y los empresarios coludidos, paguen irrisorias multas.
Si pierden credibilidad quienes hacen las leyes y los que juzgan que se cumplan es cada vez más difícil sostener algunos engaños.