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CULTURA CDMX. “No/vios”: un acto sublime de honestidad trans-marika en el Museo de la Ciudad de México

Se presentó por primera vez el performance “No/vios”, con marco en la segunda edición del Festival Arte/Acción, en el Museo de la Ciudad de México.

Nancy Cázares

Nancy Cázares @nancynan.cazares

Jueves 1ro de agosto de 2019

Con marco en la segunda edición del Festival Arte/Acción, con sede en el Museo de la Ciudad de México, Lia García y Canuto Roldán, poetas y activistas de la Ciudad, presentaron por primera vez el performance “No/vios”, el pasado 19 de julio.

Según palabras de Lia García, “No/vios es una re-velación revolucionaria, un hackeo intenso de afectos patriarcales, la mayúscula inicial de un amor a contracorriente”. Y así fue.

En círculo, bajo el domo que cubre el primer patio del Museo de la Ciudad, decenas de personas atestiguaron una acción que, desde el principio, mostró a la pareja caminando a ciegas, buscándose y recitando versos. A veces como susurro, a veces como grito.

Entre caricias y besos en las manos, Lia y Canuto, tras liberarse de las vendas que cubrían sus ojos, invitaron al público a hacerse parte de lo que calificaron también como “un ritual poético-afectivo”, una “anti-boda”. La intervención inesperada de un agente entre el público dio un giro al performance que terminó entre aplausos, lágrimas, y el recordatorio de que es necesario construir un mundo en donde ningún cuerpo ni afecto sea ilegal o clandestino y la realización y plenitud personal y afectiva sea una realidad asequible.

A propósito de la presentación de este performance, entrevistamos a lxs performers.

LID. Vaya experiencia la de su presentación en el Museo. ¿Cómo se sienten, podrían transmitirnos algunas reflexiones que les hayan surgido a partir de la realización de “No/vios”?

L&C. Cuando le compartimos al mundo, Canuto y yo, que somos NO/VIOS significa, en primer lugar, una caída de máscaras. Es un acto de honestidad afectiva radical; es decir, lo que este mundo no quiere y por lo que se siente provocado. Ya lo vivimos en la performance con aquella voz masculina que nos colocó en un espacio de abyección. Aquel sujeto materializó al estado capitalista, heterosexual e invadido de violencia mediática ante la afectividad, pero al mismo tiempo reforzó a la manada que nos arropa y con quienes sobre-vivimos día con día, ¡ellxs estaban ahí!.

Ser NO/VIOS también significa que estamos cuestionando la misma norma que recae sobre nuestras corporalidades disidentes y que impacta totalmente en nuestros afectos. Verán, mucho se habla de de-construir el cuerpo, de apostar por otras formas de presentarnos al mundo con lo que es el primer contacto sensorial; la imagen, el terreno de lo visual, pero ¿que pasa con nuestros afectos y relaciones sexo-afectivas? El mundo también configura un encierro para los afectos, pues las relaciones llamadas “de pareja”, “ser novios”, son binarias, heterosexuales y basadas en un parámetro de reglas que suelen conducir a la autodestrucción de lo mismo que están buscando: El amor. Curioso, ¿no?

El amor, el placer y la ternura, entendidas desde la mirada patriarcal, operan bajo una lógica colonial en la cual solo ciertos cuerpos (blancos, heterosexuales, funcionales) tienen acceso a ese tipo de afectividades. Pero existen las otras afectividades, que son aquellas que estamos gestando desde nuestro lugar de frontera y disidencia anarco-feminista, mismas que impactan y quiebran en cachitos el placer hegemónico y las supuestas reglas que se tienen que seguir para sentirse amado-amada-amade bajo esta lógica, que desafortunadamente sigue operando y que hasta en nuestros espacios de grieta a, veces, viene a meterse.

NO/VIOS cuestiona estas reglas e intenta dinamitarlas cuando invita a la posibilidad de existir y ser desde otras formas de cuidado, alianzas, formas de experimentar el placer y sobre todo de desenmascarar.

LID. ¿Cómo surgió el proyecto?

L&C. NO/VIOS no es un proyecto, es una realidad encarnada. ¿A que nos referimos con esto? Ambxs tenemos proyectos distintos, que se entrelazan en algunos puntos y que en otros, disienten, pero lo más chingón es que nuestras propuestas se enmarcan en el plano afectivo, en la búsqueda de nuevas formas de sentí-pensar el goce, los cuerpos, las relaciones sexo-afectivas, el amor y por supuesto, los miedos.

Por eso NO/VIOS es un diálogo íntimo entre todas esas formas camaléonicas que tenemos para desactivar al patriarcado por medio de nuestra poesía y nuestro arte, que es nuestra vida misma.

NO/VIOS es un compartir continuo y muy honesto de nuestra relación afectiva que va a contracorriente de diversos discursos que históricamente han invisibilizado nuestra subjetividad y nuestras corporalidades, en distintos niveles cada unx, claro que nuestra primer arma es el amor, pero también el arte. Por eso creamos desde nuestros afectos. No nos interesa quedarnos en lo privado, queremos hacerlo público en las calles, con otras personas, en museos, en escuelas, en foros, transportes públicos, en todos esos espacios donde nuestros afectos no caben porque fisuran y a-grietan el sistema, pero ese es el sentido político de este acompañarnos tan contra-amoroso. Dentro-Fuera-Dentro-Fuera-Dentro-Fuera.

Ser NO/VIOS es convocar las políticas del cuidado, la ternura y lo sublime del cariño en un mundo donde las personas trans* particularmente tenemos tan restringido el acceso al amor y al placer.

Hemos tejido afectos desde hace casi siete años y hemos ido desmenuzando la memoria a la par de cocinarla, eso es ser NO/VIOS, convocar las políticas del cuidado, la ternura y lo sublime del cariño en un mundo donde las personas trans* particularmente tenemos tan restringido el acceso al amor y al placer.

Ya lo decía Lohana Berkins “Si me querés, quereme trans*”. Creo que hace mucha falta levantar nuestras voces afectivas. Esto también es una forma de rebeldía y de anarquía, porque desobedecemos a la norma cuando decimos que nos amamamos así, tan trans* y marikas, como lo somos nosotrxs. Es un tema amplio que podríamos retomar en otra entrevista.

Eso es lo que me gusta de la performance, que cita la vida de quienes lo llevan a cabo, no plantea ninguna realidad basada en un guión o en un tiempo inexistente, más bien, se trata de una desnudez del cuerpo y el alma, eso fue lo que sucedió en la performance del Museo de la Ciudad. Lia.

Para nosotrxs era importante salir de lo privado y hacerlo público, pues, lo personal es político y el hecho de que una marika y una trans* entretejan afectos, vida y miedos a la vez, es un acto de anarquía relacional que hasta dentro de las disidencias poco se piensa como posibilidad. Necesitamos compartir las otras formas de relacionarnos, de tejernos, de amarnos, de afectarnos y de vivirnos.

Para mi este ritual marca un inicio y un final de temporalidades, sentí-pensares, y hasta de arquitecturas, porque ese museo dejó de ser museo, por lo menos durante el curso de la acción. Paso a ser un espacio público, una casa, una cama, una anti-escuela donde pudimos hacernos justicia en la piel. Estar juntxs y ser NO/VIOS me invita a tener un diálogo íntimo con mis miedos y a tener la posibilidad de compartir, también, que a mi me habita un amor rizomático.

La rabia tiene distintas tonalidades y cuando unx sacude al Estado desde el amor, esto significa salir de otro clóset, pues estás rompiendo con otro supuesto que también en las disidencias y feminismos puede ser muy normativo en cuanto a la rabia y las formas de trans-gredir al Estado.

Lía. ¿A que nos referimos cuando hablamos de activismo contra-afectivo? Llevo 10 años trabajando desde la política feminista de los afectos y los cuidados desde mi experiencia trans* y sus tensiones sociales en el espacio público de manera íntima y personal, pero ahora lo estoy trabajando con Canuto, mi compa, mi bato, mi morro, mi amigo, mi hermano, mi no/vio, mi ________ (pónganle el nombre que quieran, sean creativas). Esta es una nueva forma de seguir tensionando al Estado que nos ha puesto en un espacio de borramiento, olvido y des-amor, así, desde los afectos radicales que se convierten en radicales cuando son honestos y encarnados y no un simple proyecto, porque es otra realidad que existe y que nos habita y que hasta nos permite politizar el miedo y el error ¿Quién está listo para amar a contracorriente? Somos proceso inacabado, más que un fin. No tenemos en nuestras manos la verdad absoluta de cómo se hace, pero sí tenemos muchas invitaciones y tonalidades amorosas.

¿Quién está listo para amar a contracorriente?

Hace falta dinamitar el concepto NOVIOS. Recuerdo que cuando comenzamos le dije a Canuto “Ver, no ver, contigo esa es la cuestión”. NO/VIOS creo que tiene que ver con quitar vendas de los ojos y querer ver la realidad, nuestra realidad. Invitar, seducir, proponer, ser y dejar de ser, desmenuzar, crear, honestar y honrar y sobre todo, CUIDAR-NOS.

LID. ¿Qué sigue?

L&C. ¿Qué sigue? Seguirnos amando de esta manera tan rebelde y contestataria.

Creo que son tiempos muy duros para nosotrAns, por lo cual respondemos desde nuestros afectos y nuestro a-mares. Como dije en el primer poema que escribí, motivada por Canuto, en 2018, las trans* nos vamos a morir tranquilas sabiendo que pudimos escribir muchas cartas de amor. Tal vez sin destinatario, pero con la certeza de que no fuimos secreto, porque somos verdad.

Y es que sí, nos habita un amor trans*formador, irreverente, distinto, pero que viene del corazón. Recuerdo el final de la performance, y es una manera linda de responder a tu pregunta. Me recuerdo desnudándome cada vez más, compartiendo que “me está latiendo el corazón” y sí, cuando el corazón late, significa que te está hablando. Que no hay que cuestionar tanto, sólo sentir.

Eso sigue: el nado a contracorriente, o en la corriente misma, el por-venir, la piel, las mareas, el olaje, la memoria viva de nuestros afectos, el eco infinito de que nadie se equivocó cuando nos pensaron terroristas.

Porque en nuestras manos, mientras ellos allá afuera tienen las armas, nosotrxs tenemos el amor. Nuestro amor.