Con los votos de Ricardo Lagos Weber, Felipe Harboe y Jorge Pizarro por parte de la supuesta “oposición” el Senado aprobó el 23 de julio un proyecto de ley que permite a las AFP utilizar sus fondos para cubrir las deudas de grandes empresas. Un completo salvavidas al bolsillo de los empresarios con los dineros del pueblo trabajador.
Martes 28 de julio de 2020
La otra cara del 10%. De esta forma podríamos catalogar la votación realizada por el Senado el pasado 23 de julio, el cual, con los votos de personeros políticos de la supuesta “oposición”, como Ricardo Lagos Weber (PPD), Felipe Harboe (PPD) y Jorge Pizarro (DC), que permite a las AFP utilizar los fondos previsionales para invertir en títulos de deuda no inscritos en la Comisión para el Mercado Financiero, es decir, un rescate por parte de las AFP hacia los empresarios con dineros de las y los trabajadores sin fiscalización alguna.
En palabras de Mauricio Daza, abogado de la Fundación Ciudadanía Inteligente, este proyecto “busca beneficiar a grandes grupos económicos, en perjuicio de los trabajadores, a través la utilización abusiva de sus fondos previsionales (…) En la práctica, lo que hace es que las AFP puedan invertir en el rescate de grandes grupos económicos del país”.
Como si esto fuera poco, las AFP, de aprobarse este proyecto de ley, aumentarían su tope de inversión de un 15% a un 20%, es decir, que podrán disponer del 20% de los fondos de pensiones para invertir y profundizar la especulación en sus negocios a costa del dinero para la vejez de toda la población; apostando estos dineros a mayores índices de riesgo.
Es de esta forma que se cae el discurso a pedazos de todos los congresistas que frente a las cámaras de la prensa decían escuchar las demandas de un pueblo que clama por hambre, salud y desempleo en medio de una profunda crisis, tanto de la derecha, con personajes del pinochetismo como Iván Moreira (RN), hasta incluso el mismísimo Ricardo Lagos Weber (PPD), todos amistados para defender y rescatar a los grandes empresarios del país, por supuesto a costa de nuestras pensiones.