La Izquierda Diario entrevistó a María de Los Ángeles Prett, obrera gráfica de Madygraf y miembro de la Comisión de Mujeres de esta fábrica recuperada, donde nos relata la importancia de las mujeres en esta gestión obrera.

Rodrigo Lescano Redacción Zona Norte Gran Buenos Aires @lescano559
Sábado 9 de marzo de 2019
La Comisión de Mujeres surge en el 2011 cuando la Ex Donnelley despide trabajadores…
Hay una frase que utilizamos mucho que es que “detrás de cada trabajador hay una familia”. En ese momento nosotras sentimos que si atacaban a nuestros compañeros estaban atacando a todas las familias de lo que en ese entonces era Donnelley. Nos empezamos a organizar a partir de eso. Organizamos fondos de lucha, festivales y otras actividades con estudiantes y trabajadores de otros sectores.
La ocupación y puesta en producción de la Ex Donnelley es un cambio rotundo en ustedes…
Acá no había mujeres. Las compañeras eran todas esposas de los laburantes. Cuando ellos ponen en pie la gestión obrera, nosotras seguíamos organizadas desde afuera, buscando la solidaridad y llevando nuestra lucha a toda la comunidad. Cuando aumentó la producción, nos hicieron la propuesta de ayudarlos. Ahí entramos a las líneas y demostramos no sólo que podíamos bancar la lucha desde afuera sino también desde adentro, produciendo sin patrones y a la par de ellos. Moralizó muchos a los hombres. Hoy hay compañeras que son maquinistas. Fuimos parte de una experiencia más profunda.
¿A qué te referís con “experiencia más profunda”?
La defensa de los puestos de trabajo de la Ex Donnelley nos llevó a encontrarnos con las batallas que teníamos que dar como mujeres y a darnos cuenta que nos teníamos que organizar para conquistar nuestros derechos Esto fue un puntapié para que ellas peguen un salto en su organización y jueguen un rol mucho más importante. Con la puesta en producción de Madygraf, ya no discutimos por cómo ayudar a nuestros maridos a bancar la gestión obrera sino como nosotras íbamos a ser a la par de ellos, codo a codo, las protagonistas de esta experiencia.
Esto provocó enormes cambios en las compañeras…
Ahí empezaron las discusiones en el hogar por quien iba a las reuniones de otros trabajadores en lucha para llevar la solidaridad desde la fábrica. Se peleaban por quién iba a la reunión, quién se quedaba cuidando a los niños. Eso mostraba un salto en calidad de las compañeras, de defender a las familias de Madygraf pasaron a entender que la lucha de ellas tenía que ver con una clase. Y nuestra clase es mundial. Eso les cambió la cabeza. Hoy están metidas en la organización de la fábrica, en el club, en la búsqueda de unidad con otras trabajadoras. Nos sentimos parte del movimiento de las mujeres pero también de la clase trabajadora. Nuestra lucha, la de las mujeres trabajadoras, es fundamental para la liberación de los trabajadores.
También provocó cambios en los compañeros…
Nuestros propios compañeros hicieron la experiencia de lo que significa que nos organicemos. Se dieron cuenta que ellos también podían cocinar, cuidar a los chicos, limpiar, lavar para que nosotras podamos organizarnos por nuestra cuenta. Se dieron cuenta que para conseguir nuestros derechos, para formar nuestra comisión, participar de las marchas por el 8M y el Ni Una Menos, para pelear por el aborto legal, seguro y gratuito, ellos tenían que pararse de otra manera, vernos como compañeras que se merecen su tiempo para organizarse.
La Comisión de Mujeres aportó la única juegoteca en todo el gremio gráfico…
Es cierto y es un logro de una fábrica recuperada como la nuestra. En el Estado y en las empresas no existe algo así. Allí están nuestros niños todo el tiempo. Venís a laburar y sabes que están en las mejores manos posibles. Porque son niños muy especiales nuestros hijos. Son niños que han pasado la puesta en pie de la planta, el cierre de la planta, la lucha en Madygraf. Hay docentes y compañeros solidarios con la gestión que vienen a compartir con ellos un momento. Los cuidan, los crían, les dan de comer, los educan para que nosotras podamos seguir trabajando y organizándonos.
¿Qué implicar Madygraf para vos?
No sólo nos conocen mucho en el gremio por poner en pie esta fábrica, ocuparla y ponerla a producir sino también por la lucha que estamos dando por las 160 familias que la componemos. El otro día con el cuadernazo que hicimos, me cerró clarísimo de que nos reprimen porque somos un ejemplo. Hemos impreso cuadernos de forma gratuita para las escuelas de la zona, hemos abierto un club obrero donde todos los trabajadores pueden venir a pasar el día con sus familias y a la vez solidarizarse con nuestra gestiòn obrera y organizarse contra los ajustes que vivimos lejos de los ojos de sus patrones y de las burocracias sindicales. Un ejemplo de esto es la asamblea que tuvimos con trabajadoras domésticas del Nordelta donde además de pasar un día junto a ellas jugando al volley y metiéndonos en la pileta, resolvimos llevar a la entrada de este complejo inmobiliario una carta de solidaridad con estas trabajadoras que en diciembre pasado se habían rebelado contra la explotación y el maltrato laboral. Siempre mostramos que esta cooperativa está abierta a la comunidad.
Ellos no quieren que estemos de pie. No quieren que el ejemplo se extienda frente a los miles de despidos que preparan y los cierres de empresas: ocupar las fábricas y ponerlas a producir. Buscar la unidad con los trabajadores, los estudiantes y el pueblo, para enfrentar el ajuste.
Este sábado 9 realizarán una jornada por el día de las mujeres trabajadoras…
Este 9M continuamos la lucha por el día de la Mujer en una jornada en la que podrás conocer la fábrica por dentro. A partir de las 17 h. podes recorrer nuestra fábrica, ver la gestión obrera y conocerla de la mano de nosotras. Luego tocarán Militantes del Climax, Devanea y La Lija y finalizaremos con una fiesta inolvidable, con una DJ espectacular. El 8M vamos todos y todas a la marcha y el 9, están invitados a MadyGraf.