El pasado sábado se celebró en Barcelona una nueva concentración en repulsa por el asesinato policial de Mouhcin Fikri en Marruecos y contra el Régimen dictatorial marroquí. Aprovechamos para hablar con Faouzi Hiba, uno de los organizadores del acto.

Arsen Sabaté Barcelona | @ArsenSabate
Miércoles 16 de noviembre de 2016
Foto : ID/Antonio Litov
Decenas de personas de origen marroquí se concentraban nuevamente en Barcelona este sábado para mostrar su repulsa al asesinato de Mouhcin Fikiri a manos de la policía en Alhucemas (Marruecos).
Durante el transcurso de la protesta aprovechamos para hablar con uno de los organizadores, Faouzi Hiba, para que nos cuente más de fondo todo el proceso de movilizaciones que ha levantado el asesinato de Mouhcin Fikri.
Faouzi Hiba, uno de los que vienen impulsando, desde Barcelona, las movilizaciones en solidaridad con el pueblo marroquí explicaba que “a raíz de la primera convocatoria ante el consulado de Marruecos, decidimos organizar un grupo para dar más continuidad a las acciones de solidaridad. Decidimos dar a conocer más en profundidad el caso de Fikri a las organizaciones políticas para que se puedan sumar a esta lucha”.
Por ello, esta vez, la protesta fue realizada en plaza Sant Jaume, entre los edificios históricos del Ayuntamiento y la Generalitat de Catalunya. Contó con el apoyo y la solidaridad de diferentes organizaciones políticas como Clase contra Clase o Lucha Internacionalista, así como otros colectivos sociales como Papeles para todos, además de delegados de los sindicatos de CCOO y UGT de territorialidad.
Mouhcin Fikri fue perseguido y asesinado por la policía por ejercer la venta ambulante con un producto “ilegal”. Fue aplastado por una máquina trituradora de basura sin ninguna contemplación por parte de las autoridades. Sin embargo, el motivo de fondo de su asesinato es la persecución de la pobreza por parte del Régimen Marroquí. “Sabemos que la venta ambulante y otros tipos de economía sumergida son estrategias de supervivencia por la falta de otros ingresos y ante el aumento de la tasa de paro entre la población. En lugar de regularizar o aplicar alternativas más sostenibles se persigue y se castiga este modo de supervivencia. Esta política desmantela los fundamentos de un Gobierno que se vende de cara hacia fuera como democrático”, denunciaba el comunicado leído en la protesta.
En este sentido, Faouzi Hiba señalaba que “el Estado marroquí tiene una responsabilidad firme por el asesinato de Mouhcin Fikri. Pero también es culpable de la violencia institucional generalizada que aplican hacia la gente, sobre todo hacia la población pobre.”
“El caso de Fikri no es un caso aislado”, insiste Hiba, “es un caso que refleja un panorama general en Marruecos donde la gente está muy castigada por la crisis económica, por la pobreza, por la marginación. Mientras, el Régimen se beneficia de esta situación. El caso de Fikri viene a desvelar todas estas contradicciones que vive Marruecos y está empujando a la gente a la calle para denunciar todas estas injusticias.