Desde el mediodía hasta pasadas las 21:00, miles de manifestantes convocados por el Frente de Izquierda y los Trabajadores -Unidad (FIT-U) y otras organizaciones sociales se congregaron en la plaza frente al congreso nacional de Argentina para repudiar la denominada ley ómnibus. La manifestación fue provocada y reprimida por las diversas fuerzas policiales que fueran enviadas por la ministra de seguridad, Patricia Bullrich.

Antonio Paez Dirigente Sindicato Starbucks Coffe Chile
Jueves 1ro de febrero de 2024

No alcanzaron a pasar siete días para que un importante número de manifestantes se reunieron en el exterior del congreso Argentino para repudiar la posible aprobación de la denominada Ley ómnibus, impulsada por el gobierno de Javier Milei. El proyecto, rechazado transversalmente, pretende liberar la economía del vecino país de forma muy similar a lo que existe en Chile, incluso yendo aún más allá apostando a sacar, radicalmente al Estado, de la vida social.
Este experimento ultraliberal y reaccionario, pretende ser aprobado con un poder liberado para el ejecutivo, a través de las “facultades delegadas” Milei quiere gobernar por decreto.
Desde La Libertad Avanza (LLA) y el PRO han avalado la política del gobierno, pero también sectores de la oposición UCR y el peronismo federalista, han señalado que apoyaran algunas reformas y se han abierto a entregarle las facultades que Milei pide para gobernar sin el parlamento.
Mientras el peronismo sigue jugando un rol de contención de la rabia que brota desde abajo, y donde la burocracia sindical de la CGT ha jugado todo el tiempo a asfixiar cualquier manifestación espontánea dentro de los lugares de trabajo, la izquierda, agrupada en el FIT-U junto a sus bancas con figuras reconocidas como Myriam Bregman, Nicolas del Caño, Alejandro Vilca o Christian Castillo, han denunciado las maniobras del gobierno para negociar a puertas cerradas un proyecto que sólo beneficia a los más ricos y poderosos del país.
Además, decenas de organizaciones sociales y la izquierda, llenaron la plaza frente al congreso y enfrentaron el plan represivo de Bullrich que copó la calle con las diversas fuerzas policiales de Argentina.
Los propios periodistas de cadenas como C5N se mostraban impresionados por el enorme operativo que desplegó el ejecutivo. A pesar de este enorme despliegue, las organizaciones hicieron el aguante y resistieron varias horas en la calle.
Una vez caída la tarde, diversas organizaciones barriales comenzaron a marchar hacia el centro de Buenos Aires, pero fueron interceptadas por las policías y muchos no lograron llegar a unificar la movilización.
Pasadas las 21:00, en el interior del congreso el oficialismo y sectores de la oposición decidieron suspender la sesión, para continuarla el día de hoy, por lo que la convocatoria volverá a llenar las calles para seguir rechazando la política del gobierno de Milei.