Con cientos de miles de trabajadores en riesgo por la obligación de volver al trabajo, AMLO sostiene que se está teniendo mucho cuidado en la vuelta a la “nueva normalidad”.

La Izquierda Diario México @LaIzqDiarioMX
Miércoles 3 de junio de 2020
En su conferencia de prensa de hoy, desde Campeche, López Obrador habló respecto a un posible rebrote por la reapertura económica y la vuelta a la “nueva normalidad”.
Dijo que en esta nueva etapa hacia la normalidad se está teniendo mucho cuidado y que no se está reanudando toda la actividad productiva ni las de recreación. El gobierno estará observando el comportamiento de la pandemia, no se va a dejar de tomar en cuenta la salud del pueblo ni se va a arriesgar la vida de la gente.
Todas estas declaraciones contrastan con el hecho de que cientos de miles de obreros de la maquila y de la industria automotriz fueron obligados a volver al trabajo en prácticamente todo el país, con el aval del gobierno federal, mientras sigue en ascenso la curva de contagios, lo que pone en riesgo su salud, sus vidas y las de sus familias.
El mandatario añadió que si se van cumpliendo los pronósticos continuará el proceso hacia la nueva normalidad, con el semáforo, tomando en cuenta que los efectos de la pandemia no son uniformes en el territorio nacional. Pero ¿qué confianza podemos tener en los pronósticos y el semáforo si el gobierno ya reconoció que hay un subregistro de muertes y contagios, mientras que las decisiones del gobierno responden en primer lugar a las exigencias de Donald Trump y los grandes empresarios?
La irresponsabilidad del gobierno se muestra con lo dicho por AMLO esta mañana en el sentido de que se actuará de manera flexible y que si hay rebrotes se llamará a la gente a que ayude quedándose en casa.
Una reportera lo cuestionó sobre si no sería ahora el momento de pedir a la gente que se quede en casa, hablando del incremento en la movilidad y de que estamos en el punto máximo de la pandemia, ambas cuestiones abordadas ayer por López-Gatell.
El mandatario entonces rectificó diciendo que seguirán pidiendo el apoyo de la gente y convocó a quedarse en casa si no se tiene ninguna actividad esencial, a salir sólo para lo indispensable y que nos cuidemos, que no nos confiemos.
Más allá de la confusión generada por el propio gobierno y de esta convocatoria de bote pronto, lo cierto es que las decisiones del gobierno están arriesgando la vida de la población trabajadora, cuando lo que se necesita es que se suspendan labores en los sectores no esenciales (la maquila y la industria automotriz no lo son) mientras haya riesgo de contagio, sin despidos, con salarios al 100% y que se garanticen subsidios para toda la gente que vive al día y pueda permanecer en sus casas hasta que las condiciones sean seguras, entre otras medidas como test masivos para no ir a ciegas en el combate al Covid-19.