Ediciones Communard.e.s y Révolution Permanente de Francia publicarán este 3 de julio el libro Gilets jaunes. Le soulèvement, de Juan Chingo que ofrece una lectura marxista de la situación abierta por el levantamiento de los Chalecos Amarillos.
Viernes 28 de junio de 2019 18:01
En una coedición de Communard.e.s y el sitio Révolution Permanente se presentará en Francia el próximo 3 de julio el libro de Juan Chingo: Gilets jaunes. Le soulèvement (Quand le trône a vacillé) [Chalecos amarillos. La rebelión (Cuando el trono tambaleó)].
El libro, en francés, tiene 206 páginas y ya está disponible para la preventa.
Luego del éxito de la reciente publicación Du pain et des roses (Pan y rosas), ediciones Communard.e.s presenta su nuevo libro Gilets jaunes. Le soulèvement, en asociación con Révolution Permanente y su suplemento teórico y cultural dominical, RPDimanche.
Juan Chingo, editorialista y militante, miembro del comité editorial de Révolution Permanente, ha seguido el movimiento de los chalecos amarillos desde el 17 de noviembre, acto tras acto, y propone una lectura marxista de la situación abierta por este.
Por más eruptivo y espontáneo que sea, el levantamiento de los Gilets jaunes (Chalecos amarillos) está lejos de ser un rayo en un cielo sereno, como lo demuestra Juan Chingo a lo largo de este libro que se remonta a la elección de Emmanuel Macron, en mayo de 2017.
Mientras que la mayoría de los medios de comunicación, los analistas y las corrientes políticas, incluida la extrema izquierda, transmitían la ilusión de un Macron “Júpiter” (todopoderoso), Juan Chingo abordó las contradicciones y las debilidades que se ocultan detrás de esta imagen de fuerza. Muestra cómo Macron, que logró asestar golpes importantes a los trabajadores y a la juventud durante su primer año de mandato, pudo contar esencialmente con la fragmentación política de sus oponentes tanto de derecha como de izquierda, y con la complicidad de las direcciones de las principales centrales sindicales y del movimiento obrero.
El autor expone que Macron es el resultado de tendencias larvadas a la crisis orgánica del capitalismo francés así como una tentativa de resolverlas, apoyándose en la crisis de las mediaciones tradicionales con las que las clases dominantes dirigieron la V República para intentar consolidar un bloque burgués que supere el viejo bipartidismo. Pero el macronismo está atravesado de lado a lado por contradicciones estructurales, ya antes del 17 de noviembre Juan Chingo insistía en los elementos fundamentalmente inestables de la situación política, después del “affaire Benalla” y la crisis gubernamental de la vuelta a clases de 2018, a pesar de que Macron había logrado imponer una derrota a los ferroviarios y a la juventud unos meses antes, en la primavera de 2018.
Para el autor, la cuestión no es si el movimiento cobra impulso o no durante el verano que acaba de comenzar. Desde hace más de seis meses, los Gilets jaunes complican los planes de Macron y dan muestras de una determinación y de una bronca como no se había visto desde hacía mucho tiempo. En este sentido, el movimiento de los Chalecos amarillos de ahora en más posee un alcance histórico, tanto por el miedo que ha causado a la burguesía, que estaba convencida que el espectro de la revolución había desaparecido, como desde el punto de vista del movimiento obrero, anquilosado por el rol de sus direcciones oficiales y burocráticas de estas últimas décadas, y que tiene mucho que aprender de la experiencia de los Gilets jaunes.
Así, tomando las palabras de Juan Chingo:
“Poco importa la manera en que terminará el movimiento. Lo que es seguro es que ha abierto un nuevo capítulo en la historia de la lucha de clases. A pesar de sus contradicciones, hemos presenciado el movimiento social más importante de los últimos cincuenta años. Sin embargo, las condiciones objetivas son absolutamente distintas a las de 1968. En el trascurso de esta secuencia, la grasa acumulada heredada de los Treinta Gloriosos, la renovación del régimen gaullista mediante su pata izquierda luego de la victoria de Mitterrand en 1981, al igual que la fuerza de las direcciones políticas y sindicales del movimiento obrero, habían permitido un desvío del ascenso obrero y popular del período que se abre con la huelga de mayo y junio de 1968."
"En ese sentido, si hay algo que revela el movimiento de los Gilets jaunes es la reducción de los amortiguadores sociales que impedían hasta este momento cortocircuitos importantes bajo el régimen democrático-burgués así como el desgaste de las mediaciones políticas y sindicales que, hasta ahora, servían de instrumentos de contención. El elemento más nuevo es la crisis de régimen que se profundiza por el agrietamiento acelerado de la V República. Nunca, desde 1968, un movimiento había cuestionado de modo tan abierto y poderoso la figura presidencial. Además, la crisis de los mecanismos de representación abre camino a expresiones de lucha más antiparlamentarias y, potencialmente, a formas de autoorganización sovietistas o consejistas, y esto aun cuando estas realmente todavía no salieron a la luz durante la actual sublevación por su carácter demasiado inmaduro todavía. Sería una manera de superar el peso aplastante del republicanismo y la devoción por el sufragio universal pasivo que, históricamente, han sido un obstáculo para el desarrollo de organismos de autorrepresentación alternativos, incluso en los momentos más agudos de lucha de clases."
"Todo este trabajo tiene como fin destacar cuán probable es que la radicalidad en los métodos de la lucha actual sea la base de las movilizaciones por venir, ya sea a través de movimientos como el de estos últimos meses, sin dirección clara, no domesticado, sin programa preciso y que afecta a los sectores más pauperizados de la clase obrera, o desde dentro de las organizaciones y de los bastiones centrales del movimiento obrero. Lo que es seguro –y es lo que explica la persistencia del apoyo que goza el movimiento, sobre todo entre los obreros y los empleados – es que los Gilets jaunes van a modificar en profundidad las relaciones existentes dentro del mundo del trabajo, y eso a pesar del peso y el conservadurismo de las burocracias del movimiento obrero oficial. Esperamos con fuerza que las lecciones que se pueden sacar del levantamiento actual puedan serlo en una perspectiva comunista y revolucionaria.”
Mientras que no queda ninguna duda de que el levantamiento de los Gilets jaunes anticipa nuevos enfrentamientos futuros en el terreno de la lucha de clases, Juan Chingo formula lo que podría servir como primeras enseñanzas para aquellas y aquellos que no quieren detenerse allí, sino que al contrario quieren organizarse para ir hasta el final y que son conscientes que el terreno electoral no nos permite acabar con Macron ni con esta sociedad capitalista.
El libro estará disponible a partir del miércoles 3 de julio, en internet y en librerías de Francia. También estará disponible en la Universidad de verano internacionalista y revolucionaria organizada desde el 3 al 8 de julio en Aveyron por la red internacional de diarios digitales Révolution Permanente/La Izquierda Diario. Juan Chingo estará presente durante esas jornadas y presentará su libro en esa ocasión.