A un día de levantarse la alerta amarilla se registraron 10 nuevos casos de intoxicaciones en la zona.

Néstor Vera Médico.
Domingo 23 de septiembre de 2018
Al menos 10 consultas compatibles con nuevos casos de intoxicación fueron registradas el día viernes en el Hospital de Quintero, esto se produce luego que el gobierno bajara la alerta amarilla en la zona de Quintero y Puchuncavi tras la evaluación del Comité Operativo de Emergencias.
La medida del gobierno causó revuelo en diversos sectores, rechazando la decisión. El Colegio Médico emitió un comunicado donde exigían declarar zona de catástrofe en las comunas afectadas, lo que implicaría suspender las faenas hasta encontrar la causa y demostrar que ya no existe riesgo de contaminación para la comunidad. Además de declarar emergencia sanitaria para fortalecer la red de salud con infraestructura y funcionarios.
[DECLARACIÓN PÚBLICA POR CONTAMINACIÓN EN QUINTERO Y PUCHUNCAVÍ] El Gremio apoya a los vecinos en sus demandas y llama a la autoridad a poner a disposición recursos y medidas necesarias para terminar con la exposición de los habitantes de la zona. https://t.co/7V5w67RDUR pic.twitter.com/c0t9IRvYPP
— Colmed Chile (@colmedchile) 21 de septiembre de 2018
El descontento de los pobladores frente a la medida, que implicaría entre otras cosas la vuelta a clases de los estudiantes, también se hizo notar. En un punto de prensa del Seremi de Salud, donde buscada bajarle el perfil a los nuevos casos de intoxicaciones, fue increpado por una pobladora quien culpó al gobierno de lo sucedido, exigiendo que se declarara la emergencia sanitaria.
Las medidas del gobierno continúan siendo funcionales a los empresarios de la zona, sin lograr cerrar la crisis abierta por la contaminación e intoxicaciones en la población. Y es que, queda demostrado que no se puede confiar en las medidas de los empresarios y el gobierno, sino que es la misma población, en conjunto con los trabajadores de estas industrias y la organizaciones medioambientales, quienes deberían organizar y llevar adelante un plan de emergencia que permita gestionar y planificar la producción industrial en función de sus necesidades e intereses, y que no primen las ganancias de un pequeño grupo de empresarios.