lid bot

QUE LA CRISIS LA PAGUEN LOS CAPITALISTAS. Nuevas medidas: el discurso hipócrita y demagógico de Piñera en beneficio de las empresas

Sebastián Piñera anunció un nuevo paquete de medidas económicas, con un discurso lleno de demagogia: “estamos plenamente conscientes de los temores, de las angustias, de las incertidumbres que esta pandemia ha generado en la calidad de vida de todas las familias” dice hipócritamente, cuando su política es mantener las ganancias empresariales mientras se precariza la vida de las y los trabajadores.

Miércoles 8 de abril de 2020 10:31

Este nuevo paquete se presentó como segunda parte del primer conjunto de medidas que significaron la inyección de más de 6 mil millones de dólares a la rentabilidad de las empresas, en una presentación lleno de demagogia, ya que dice que va en beneficio de las familias y los trabajadores pero no es verdad, en su gran mayoría son recursos para las grandes empresas.

Uno de los ejes planteados por el gobierno, plantea que va en ayuda de los trabajadores informales con 2.000 millones de dólares pero no dice cuanto le van a dar a cada uno de ellos, uno de los sectores más desprotegidos frente a los efectos económicos de la crisis.

Y probablemente serán migajas y bonos de miseria como fue el bono Covid 19 de $50.000 por carga que entregó al 60% más pobre en el primer paquete.

Pero además miente descaradamente cuando dice que se protegen los ingresos de los trabajadores, cuando su ley de "protección al empleo" incluye la rebaja salarial pagada por el fondo de cesantía de los propios trabajadores, y sólo con un 70% del sueldo los primeros 3 meses, monto que luego va reduciéndose cada mes.

Ya son miles los trabajadores que día a día acuden a cobrar su seguro de cesantía ya sea por estas suspensiones o por miles de despidos que estamos sufriendo por los ataques empresariales, donde las grandes cadenas que han ganado millones son las primeras en llevarlos a cabo.

Y eso es por responsabilidad de las políticas y medidas del gobierno: empujan a la precarización mientras obligan a seguir trabajando, incluso en sectores o servicios no esenciales de la economía, arriesgando la salud de los trabajadores y sus familias, sin medidas básicas de higiene y seguridad sanitaria en los lugares de trabajo y en el transporte público.

En un segundo eje del nuevo paquete, el gobierno anunció dinero líquido para las empresas, además de rebaja de las tasas de interés, descuento de impuestos y facilidades para no pagar salarios. Es dinero directo a salvar a las empresas: se le otorgan créditos para el "capital de trabajo", pero tienen total chipe libre para suspender contratos laborales y dejar de pagar el salario de los trabajadores por la ley de protección del empleo recientemente aprobada.

Para ayudar a las empresas ahora el gobierno dispuso la capitalización del Fondo de Garantías para Pequeños Empresarios (FOGAPE) por hasta US$3000 millones lo que implica aumentar los recursos de este fondo permitiendo otorgar créditos garantizados por unos US$24.000 millones, cifra que equivale al 10% del PIB. Pero no se trata sólo de pequeñas empresas. Las grandes empresas, que facturan multimillonarias ventas y ganancias, podrán acceder con una garantía estatal del 60% de los créditos. Estas serán las empresas con ventas anuales de hasta 1 millón de UF (28.626 millones de pesos).

Además los 5.000 millones de dólares inmediatos, vendrán de un ajuste en el gasto fiscal. "Todos tenemos que hacer sacrificios" dijo posteriormente el ministro Briones. El recorte del gasto fiscal difícilmente sea del gasto que va a las empresas con los millonarios de subsidios corrientes, sino que intentarán cargarlo a salud, educación, vivienda, como siempre lo hacen.

Es clara la línea del gobierno: para los trabajadores, baja de ingresos y salarios, despidos y suspensiones y bonos miserables. Mientras nos ponen como carne de cañón frente a la pandemia. A los trabajadores de la salud les manda aplausos pero los condena al contagio y a la falta de insumos en consultorios y hospitales. Y para las empresas beneficios y regalías.

Frente a las medidas y ataques del gobierno hay que prohibir los despidos, suspender el trabajo en las empresas e industrias no esenciales garantizando licencias laborales de aplicación automática con el pago del 100% del salario a sus trabajadores, además de insumos, tests masivos, ventiladores, que podríamos conseguirlos con impuestos a las grandes fortunas y nacionalizado el sistema de salud para ponerlo al servicio de la salud del pueblo trabajador.