El ministro Moroni y la secretaria de Gestión y Empleo Público, Ana Castellani, anunciaron que las personas mayores de 60 años, las embarazadas y los empleados con afecciones de salud crónicas tendrán licencia para no ir a trabajar. Sugieren a empleadores privados que adopten las mismas medidas, aunque no dieron precisiones sobre cómo evaluarán que cumplan con ellas.
Lunes 16 de marzo de 2020 20:46
Conferencia de prensa de Claudio Moroni y Ana Castella - YouTube
Luego de una nueva reunión en Casa Rosada donde participaron el presidente y sus principales ministros, los funcionarios anunciaron en conferencia de prensa la resolución de licenciar a las personas mayores de 60 años, las embarazadas y los empleados con afecciones de salud crónicas como las respiratorias, pulmonares y cardíacas. Moroni aseguró que quedarán "liberados de tener que asistir a su lugar de trabajo", aunque "deben fijar las condiciones con su empleador para poder hacerlo". Una afirmación que, lejos de dar precisiones sobre cómo se evaluará que las medidas se cumplan en los establecimientos privados, abre la puerta al incumplimiento por parte de los empleadores.
El funcionario incluyó también a los padres que deban cuidar a sus hijos por no concurrir a clases y puedan justificar que no tienen con quién dejarlos.
“Se los dispensa de asistir al lugar de trabajo. En el caso de los mayores de 60 años, la situación puede cambiar si es personal esencial y se requiere su presencia para que la empresa siga adelante”, aclaró Moroni. Y subrayó: “Las embarazadas y los afectados por enfermedades crónicas nunca pueden ser trabajadores esenciales”.
Por su parte, Castellani aseguró la vigencia para el sector público a nivel nacional e instó a provincias y municipios a que los empleados estatales utilicen la modalidad de trabajo a distinacia como medida para evitar la propagación del coronavirus, a excepción de aquellas "servicios que las autoridades consideren esenciales".
Moroni destacó que la medida busca "disminuir la presencia de trabajadores" en los establecimientos y sostuvo que "el universo de trabajadores comprendidos en estas medidas es el mismo para el sector privado que para el público". Sin embargo, al no explicitar cómo se controlará que las empresas del sector privado se apeguen a la medida, es difícil imaginar su cumplimiento. A lo largo de estos días han dado sobradas muestras de privilegiar sus ganancias ante la vida y la salud de sus trabajadores.
Mientras el Gobierno se muestra firme con las personas que violen la cuarentena e insiste con penas de prisión de hasta dos años, a los empresarios privados apenas les "sugiere" que otorguen licencia al personal que es considerado parte de la población de riesgo.