Después de un abierto llamado a votar por Piñera diciendo que si no se derrumbaría la Bolsa, su presidente dio otro provocador paso.
Miércoles 11 de octubre de 2017

Con un financiamiento estatal discriminador, al favorecer a los partidos de los conglomerados mayoritarios, el financiamiento sigue dependiendo de los aportes privados, aunque con mayores regulaciones y trabas.
Hasta el momento, el Servel ha registrado que los aportes para las campañas, solo de los 8 candidatos presidenciales, alcanzan más de 2.700 millones de pesos.
Por supuesto, el candidato que más recibió fue Piñera, con más de 1.670 millones de pesos, el 62% del total.
Sorprendentemente, le sigue la candidata DC Carolina Goic, con más de 662 millones de pesos, el 24% del total.
Detrás de ella, ¿quién sigue? No es Guillier. Está Beatriz Sánchez, aunque a gran distancia, con unos, de todos modos nada despreciables 258 millones o el 9,57% del total.
En cuarto lugar, ¿Guillier? Tampoco, sino el ultra-reaccionario José Antonio Kast con 70 millones o 2,59% del total.
En quinto lugar, sigue sin aparecer Guillier, está Alejandro Navarro con 20 millones.
Solo en sexto lugar aparece Guillier con 12 millones de pesos. No será un problema, el PS y el PC anunciaron que harán aportes a la campaña. Pero es un reflejo del estado de su campaña.
Pero no terminan acá las cosas insólitas de esta campaña.
Otro ingrediente son las provocaciones del empresariado. El presidente de la Bolsa Juan Andrés Camus, así como donó 13 millones a Piñera, también lo hizo a la de Guillier.
¿Por cuánto? Por apenas 2 mil pesos. Una nueva provocación de un empresariado impune. Que adelanta lo que se vendrá con un triunfo de Piñera.