En menos de dos semanas se suman dos casos de criminalización a mujeres que decidieron practicarse aborto, en la ciudad de Temuco. Como siempre ocurre en lo casos de las mujeres pobres y trabajadoras, el Estado y la Iglesia dejan caer todo el rigor para decidir en sus cuerpos y vidas.
Miércoles 5 de octubre de 2016
En la madrugada de este martes en el barrio Estación de Temuco, Carabineros encontró un feto al interior de un basurero. Luego de un gran operativo policial, se contactaron con el hospital de Temuco, donde se entrego información de dos personas que habrían reconocido ser los padres del feto. La mujer no pudo entregar mayor información, por de no encontrarse en buenas condiciones de salud. Posterior a la ubicación de la pareja, llego Labocar para realizar las pericias y esclarecer los hechos. Ambos se encuentran en condición de detenidos.
Esto se suma al caso hace seis días, donde una joven sufrió un aborto espontaneo en una céntrica farmacia en la misma ciudad, donde fue trasladada hasta el Servicio de Urgencia del Hospital Regional de Temuco. Posterior a eso, fue detenida por personal de la Policía de Investigaciones (PDI).
La joven al ser interrogada, confeso el consumo de 12 pastillas de Misopostrol para causar el aborto. Producto de aquello, el fiscal de turno ordeno la detención por delito de aborto, siendo mas tarde dejada en libertad debido a delicado estado de salud, pero quedando citada a la Fiscalía Local de la capital regional.
Ambos casos son muestra de la intromisión del Estado y la Iglesia en el cuerpo de las mujeres al negarnos el derecho al aborto, sosteniendo la lógica conservadora que censura y prohíbe una verdadera educación sexual, lo que lleva a que en Chile no existan Derechos Sexuales y Reproductivos para las mujeres ni menos para la diversidad sexual. Es importante organizarnos en cada lugar de estudio, de trabajo para conquistar nuestro derecho a decidir cuando y con quien ser madre, nuestro derecho a un aborto libre, legal, seguro, gratuito, no solo en las 3 causales que propone el Gobierno de la Nueva Mayoría, ya que aquello solo representa el 3% de los casos de aborto en Chile. No queremos mas muertes por abortos clandestinos, ni cárceles para las mujeres trabajadoras y pobres que deciden sobre sus cuerpos.