Impacto ha causado un nuevo caso de femicidio en la ciudad de Quillón, donde Yuri Álvarez, de solo 28 años, fue asesinada con un martillo por su pareja.
Sábado 26 de marzo de 2016
Yuri Álvarez había hecho varias denuncias por violencia de género contra su pareja Ángelo Iturra, con quién tenía un hijo. Sin embargo, ayer viernes Yuri fue asesinada brutalmente por su pareja, quién a martillazos terminó con su vida. Según informes de la PDI, el hombre estaría confeso del crimen.
Femicidio frustrado
Este año ya van 12 mujeres asesinadas y otros tantos intentos de femicidio frustrado. El más reciente se produjo en Chiguayante, donde una mujer fue golpeada y quemada por su pareja dejalte de sus dos hijos, quién le prendió fuego a un colchón en el que ella se encontraba, quedando con cerca de un 38% de su cuerpo quemado y riesgo vital.
Mientras tanto, ayer viernes apareció el cuerpo de una joven de 17 años, enterrada en el Liceo Fray Luis Beltrán, de la comuna de El Bosque. La joven estaba desaparecida desde el domingo pasado.
Ni una menos
¿Hasta cuando? Eso nos preguntamos miles de mujeres que día a día luchamos y nos organizamos para cambiar esta sociedad patriarcal, que naturaliza cotidianamente la violencia de género y la opresión hacia la mujer.
Los femicidios son una forma específica de violencia de género, en la que las mujeres son asesinadas por parejas, ex parejas, pololos, por el hecho de ser mujeres, por ser consideradas su propiedad, por machismo. Pero el femicidio tiene también sus orígenes en el sistema patriarcal y se articula con el capitalismo, en la explotación social y la opresión a mujeres, a la diversidad, al pueblo mapuche.
La violencia hacia las mujeres es producida desde el mismo Estado, en el sexismo de la educación y en los medios de comunicación, a través de la falta de derechos, en la represión que se vive cotidianamente, en la precariedad laboral.
Reciente es el caso de la brutal detención, con golpes y manoseos, que recibimos las mujeres que nos manifestamos contra le femicidio, frente a La Moneda. Es el propio Estado el que golpea, el que persigue, el que abusa.
Desde Pan y Rosas Teresa Flores venimos impulsando la campaña Ni una menos. No podemos permitir más mujeres asesinadas por femicidio. Es necesario que nos organicemos en cada lugar de estudio y trabajo contra la violencia de género, contra el machismo y contra la violencia institucional del Estado.