En la madrugada de este 7 de febrero las autoridades volvieron a apoderarse del predio ocupado “Chanti Ollin” ubicado en Melchor Ocampo 424. A las 00:13 hrs., un equipo de aproximadamente 200 granaderos comenzó a retirar a quienes se encontraban haciendo un plantón frente al predio.
Martes 7 de febrero de 2017
Esta madrugada del 7 de Febrero, las autoridades volvieron a apoderarse del predio ocupado “Chanti Ollin” ubicado en Melchor Ocampo 424. A las 00:13 hrs., un equipo de aproximadamente 200 granaderos comenzó a retirar a quienes se encontraban haciendo un plantón frente al predio; el desalojo no sólo fue para la “barricada cultural”, que es el nombre que se le ha dado al plantón, sino que una vez más irrumpieron en el edificio. Todo quedó grabado y subido a internet por quienes estuvieron presentes.
La “barricada cultural” es una respuesta al desalojo que fue llevado a cabo el pasado 22 de Noviembre cuando 800 granaderos entraron al Chanti para sacar a quienes estaban pernoctando, deteniendo a 26 personas de los cuales uno fue deportado. Ese fue el tercer intento de las autoridades por desalojarlo, aplicando el viejo dicho “A la tercera va la vencida”.
Entonces la comunidad del Chanti Ollin no se dio por vencida, comenzaron acciones colectivas para impedir que las autoridades gubernamentales tomaran posesión de un lugar que ha sido sede de actividades autogestivas desde la huelga del ‘99 y oficialmente desde 2003. Una de las respuestas de quienes dieron apoyo social, fue el establecimiento de la “barricada cultural” en las afueras del edificio.
La ocupación de predios ha sido un conflicto para las autoridades gubernamentales desde la huelga de la UNAM en 1999 que dio cauce al Okupa Che y luego el Chanti Ollin ya que son recordatorios de su incapacidad por supuestamente “controlar” la rebeldía del pueblo mexicano, especialmente la juventud. Hoy que tratan de dar una imagen de gobierno competente buscan reforzar su autoridad mediante el desalojo de lugares clave para resistencia.
No debemos olvidar el carácter autoritario gubernamental que considera la existencia de estos lugares de reunión como “células” de agitación de la sociedad en donde supuestamente se pueden maquinar “complots” en contra de las autoridades y del Estado Mexicano, por lo que como medida de prevención se ha intentado "recuperar" los predios y hacer desaparecer la "subversión".
La “barricada cultural” que fue desalojada esta madrugada es una señal de resistencia y fracaso de estas políticas, así que es de esperarse que aunque fueran desalojados el día de hoy, mañana volverán con el apoyo de diversas fuerzas sociales.