Estado Islámico (EI) tomó el control absoluto de la histórica ciudad de Palmira en Siria el jueves, días después de capturar una importante capital provincial en el vecino Irak, lo que sugiere que el grupo radical está aumentando su poder en la región. Por su parte el presidente estadounidense, Barack Obama, aseguró que no están perdiendo la guerra.
Viernes 22 de mayo de 2015
Fotografía : Wikipedia
El doble éxito no sólo suma presión a Damasco y Bagdad, sino que además genera dudas sobre la estrategia estadounidense de depender casi exclusivamente de ataques aéreos para combatir al EI.
El presidente estadounidense, Barack Obama, aseguró en una entrevista publicada hoy que no están perdiendo la guerra contra el Estado Islámico (EI) en Irak y Siria, pero reconoció que es necesario intensificar el entrenamiento de milicias suníes en algunas zonas para apoyar a las fuerzas iraquíes.
"No creo que estemos perdiendo (la guerra contra el EI)..., aunque no hay duda de que hubo un revés táctico (con la pérdida reciente de la ciudad iraquí de Ramadi)", reconoció Obama en una entrevista con la revista "The Atlanctic". "Ramadi ha sido vulnerable durante mucho tiempo, principalmente porque esas fuerzas de seguridad iraquíes no han sido entrenadas por nosotros", se justificó Obama.
"El entrenamiento de las fuerzas de seguridad iraquíes, las fortificaciones, los sistemas de control y mando no están poniéndose en marcha en Al Anbar, en las zonas suníes del país, a la velocidad necesaria", explicó Obama en la entrevista.
La minoría suní de Irak mantiene profundos recelos, no solo ante las Fuerzas Armadas iraquíes, dominadas por mandos chiítas, sino especialmente frente a milicias chiítas apoyadas por Irán que han sido claves para expulsar al EI de otras ciudades como Tikrit.
El EI dijo en un comunicado publicado por sus seguidores en Twitter que tiene el control total de Palmira, incluyendo sus bases militares. Esta es la primera vez que el grupo arrebata el control de una ciudad directamente al Ejército del presidente Bashar al-Assad y sus fuerzas aliadas.
Aproximadamente un tercio de los 200.000 habitantes de Palmira habrían huido en los últimos días durante los enfrentamientos entre las tropas gubernamentales y los milicianos del EI, dijo la oficina de derechos humanos de la ONU el jueves.
El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña, señaló que el grupo ahora controla más de la mitad del territorio de Siria, luego de cuatro años de guerra civil.
Al-Azhar, autoridad en la enseñanza del islamismo en Egipto, instó al mundo a proteger Palmira, diciendo que la destrucción o saqueo de patrimonios culturales estaba prohibido por la religión.
El ataque a la ciudad es parte de una avanzada del grupo hacia el oeste del país, lo que suma presión al Ejército de Assad y sus milicias aliadas, que recientemente también han perdido terreno en el noroeste y sur de Siria.
Según expertos, Palmira está situada muy estratégicamente y podría ser usada ahora como plataforma de lanzamiento para otros avances territoriales hacia Homs y Damasco.
El EI arrebató, también, al régimen de Bachar al Asad el paso de Al Walid, el último cruce fronterizo entre Siria e Irak que quedaba en sus manos, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. Ese cruce se ubica en la provincia central siria de Homs, donde los miliciano del EI han avanzado en los últimos días y tomaron la ciudad monumental de Palmira.
La captura de la histórica ciudad siria se produjo apenas cinco días después de que Estado Islámico tomara control de Ramadi, capital de la provincia más grande de Irak.
Aunque el grupo ha capturado grandes zonas en Siria, las áreas que domina están prácticamente deshabitadas. Las principales ciudades, incluida la capital Damasco, están ubicadas en el oeste del país, junto a la frontera con Líbano, y sobre la costa, que ha sido la prioridad del Gobierno de Assad.
Fuente: Agencias