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Estados Unidos. Obama se despide del poder con redadas contra migrantes

Terrible inicio de año para los migrantes. Redadas, cárcel y deportaciones son el verdadero significado de las promesas que el partido demócrata hizo a la comunidad latina para llegar a la presidencia en el gigante del norte.

Bárbara Funes

Bárbara Funes México D.F | @BrbaraFunes3

Jueves 14 de enero de 2016

Durante la primera semana de enero el gobierno estadounidense detuvo a 121 migrantes indocumentados, hombres, mujeres y niños, que habían llegado a ese país en 2014. Los detenidos, centroamericanos y mexicanos, fueron apresados por agentes del Servicio de Migración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en los estados de Georgia, Carolina del Norte, Texas y Maryland.

La activista por los derechos de los migrantes Elvira Arellano, en entrevista para La Jornada, denunció que durante las dos administraciones de Barack Obama, éste ordenó la deportación de más de dos millones de personas. Y, señaló que las consecuencias más funestas son la separación de las familias y la pérdida de empleos de los migrantes.

Mientras Obama, quien se ganó el nombre de “deportador en jefe” a pulso, ordenó estas redadas, Hillary Clinton y otros miembros del partido demócrata piden que se “humanice” la ejecución de las leyes migratorias y declararon condenar “las operaciones del departamento de Seguridad Interior contra madres y niños migrantes”.

Con poses humanitarias pretenden tapar el sol con un dedo. Los migrantes son usados para obtener votos con falsas promesas, y luego la precarización y la criminalización de los trabajadores extranjeros son la constante para quienes arriesgaron su vida en pos de la esperanza de una vida mejor en Estados Unidos.

La Alianza por los Derechos de los Inmigrantes, el Movimiento Binacional por la Esperanza, el Club Migrante Tonatico y la Coalición Binacional contra Donald Trump, organizaciones de migrantes mexicanos han denunciado la actitud del gobierno de Enrique Peña Nieto como “pasiva y hasta cómplice”.

El presidente mexicano ejecuta las órdenes que vienen de la Casa Blanca. Así fue que en julio de 2014 lanzó el Plan Frontera Sur, una verdadera caza de migrantes que convirtió a México en un “estado tapón” para impedir la travesía hacia Estados Unidos.

Peor aun, las autoridades mexicanas empujan a los migrantes a los brazos del crimen organizado, ya que las persecuciones los obligan a tomar caminos cada vez más peligrosos. Y son incontables los casos de migrantes desaparecidos, como denunció la 11 Caravana de Madres Centroamericanas de Migrantes Desaparecidos que clama justicia.

La xenofobia y la criminalización que sufren los migrantes son las cartas utilizadas por el gran capital y sus políticos a sueldo para mantener a los trabajadores extranjeros en condiciones de precariedad extrema. Salarios bajísimos, jornadas laborales agotadoras y carencia de prestaciones son las formas que tienen los empresarios para amasar inmensas fortunas gracias al sudor de los trabajadores migrantes.