Luego de conocida la sentencia contra Marcos Levin, exdirector de La Veloz del Norte durante la dictadura, hablan obreros setentistas querellantes en juicios de lesa humanidad contra empresarios.
Jueves 31 de marzo de 2016
Carlos Morelli fue delegado de Astilleros Astarsa entre 1973 y 1976. Durante el undécimo juicio de la megacausa Campo de Mayo, conocido como “el juicio de los obreros”, Carlos contó que en aquellos años se enteraron a través de una secretaria de uno de los directivos que “la empresa estaba confeccionando una lista de obreros para pasársela a la comisaría cuando se produjera el golpe”.
También recordó que con la complicidad de los gremialistas de la burocracia sindical y el propio jefe de personal por esos años, los militares secuestraron de Astarsa a 18 obreros.
¿Qué opinión te merece esta sentencia que condena al primer empresario cómplice de la dictadura?
¿En el caso particular de Astarsa que nos podes decir?
Hasta el momento los gobiernos que se dicen democráticos poco han hecho por el impulso de estos juicios. La sociedad tiene que estar enterada de lo que pasa alrededor de estos casos. Que salgan a la luz, que se sepa que estos señores fueron los que junto a los militares llevaron adelante el golpe.
El sistema se ocupa de los perejiles, los peces gordos siguen impunes.
Pedro Troiani fue seis años delegado de la comisión interna de la Ford en la planta de Pacheco. El mismo 24 de marzo de 1976, una patota del Ejército se llevó a tres de sus compañeros de la fábrica. El 13 de abril se lo llevaron a él. Años después, junto al grupo de sobrevivientes, se presentaron ante la justicia pidiendo la detención de cuatro ex directivos de la empresa, y presentaron una demanda contra la casa matriz estadounidense de la Ford Motor Company y su filial en la Argentina por el secuestro de la comisión interna en 1976.
¿Qué opinas de esta condena?
En nuestro caso está todo para que comience el juicio oral, pero no conforman el Tribunales de San Martín. Hay un juez y medio, ya que uno se está por jubilar. Hubo una junta médica que dijo que los directivos de Ford están en condiciones de afrontar el juicio. Y ahora nos dicen que este año va a ser imposible.
Están esperando que estemos muertos. Yo cumplo 75 años y no vamos a parar.
Ellos, los dueños de la planta, no permitieron que la CONADEP entrara a la Ford, ni tampoco los periodistas. Siguen encubriendo su responsabilidad como el primer día.
Este es el poder de una multinacional, y con este gobierno lo vemos más complicado; pero del otro lado estamos todos los organismos de Derechos Humanos.
Y por todas las pruebas que hay tiene que salir favorable.
¡Vamos a seguir luchando!