Luego de fuertes bombardeos apoyados por Rusia, el ejército sirio avanzó por la provincia septentrional de Alepo, en el marco de una ofensiva lanzada en medio de la conferencia de paz de Ginebra.
Miércoles 3 de febrero de 2016
Fotografía: Reuters
Los soldados, en colaboración con milicianos leales al Gobierno, progresaron en los enfrentamientos contra el Frente al Nusra, la rama de Al Qaeda en Siria y sus aliados por el norte de Alepo. El ejército de Al Assad intenta cortar la línea de suministros de sus contrincantes, que pasa por esa zona y que va desde Turquía hasta los barrios bajo control opositor de la capital homónima provincial.
La agencia de noticias oficial siria, Sana, que citó a fuentes sobre el terreno, anunció que unidades castrenses y las Fuerzas de Defensa Nacional (milicias progubernamentales) restauraron este martes "la seguridad y la estabilidad" en la población de Hardatanin, en el norte de Alepo.
Durante la operación, los militares mataron a un gran número de militantes del Frente al Nusra y de grupos "takfirí" (musulmanes suníes radicales), agregaron las fuentes. Con este logro, las Fuerzas Armadas tienen al alcance de sus proyectiles la próxima localidad de Ratian, al sur de Hardatanin, donde hay combates entre ambos bandos.
En paralelo, el Ejército sirio ha iniciado otro ataque en el cercano pueblo de Bashkui, en su afán de interrumpir la vía de aprovisionamiento de sus enemigos en esa región. La reconquista de Hardatanin se produce un día después de que los efectivos gubernamentales se hicieran con el dominio de las poblaciones de Tel Yabin y Dueir Zeitun, también en el norte de Alepo.
Tras estas victorias, el Ejército se sitúa a tan solo tres kilómetros de las localidades de Nubul y Al Zahrá, de mayoría chií y rodeadas por el Frente al Nusra.
Bombardeos con el apoyo ruso
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos subrayó, por su parte, que tanto la Fuerza Aérea nacional como la de Rusia, aliada de Damasco, han efectuado más de 320 bombardeos desde el lunes en las zonas donde hay enfrentamientos de la mitad septentrional de Alepo. La organización también indicó que helicópteros castrenses lanzaron, además, decenas de barriles de explosivos en la zona que se extiende desde Kafr Hamza hasta la población de Tel Refat.
Asimismo, cientos de proyectiles de artillería y cohetes han sido disparados desde el amanecer del lunes en el área. En las últimas veinticuatro horas, al menos 18 personas han muerto, entre ellas tres menores, cinco mujeres y dos voluntarios de la Media Luna Roja siria, en supuestos ataques aéreos de la aviación rusa en la ciudad de Andan y en las aldeas de Al Tamura y Al Alaqma, en el norte de la provincia, indicó la ONG.
En paralelo, al menos 26 efectivos del régimen de Al Asad han perdido la vida y otros 50 han resultado heridos por el fuego cruzado y en los choques, mientras que 60 combatientes del Frente al Nusra y otras facciones, como el Frente Ansar Edin, han fallecido.
La productora audiovisual de la rama de Al Qaeda, Al Manara al Baidá, publicó un vídeo en internet en el que mostraba imágenes de sus milicianos disparando en el área de Bashkui y aseguró que han llegado refuerzos del Frente al Nusra al lugar. Un comandante rebelde dijo a Reuters que estaba desplegando refuerzos -incluidos misiles antitanque de fabricación estadounidense- al frente de Alepo para lo que describió como una "batalla decisiva".
Precaria ronda de negociaciones en Suiza
El avance de las Fuerzas Armadas coincide con la presencia de miembros del régimen sirio y de la oposición en Ginebra, donde con la mediación de la ONU intentan encontrar una solución política al conflicto. Se trata de negociaciones indirectas, donde los bandos en disputa no se verán las caras sino que negociarán por separado con los representantes de la ONU encabezados por Staffan De Mistura.
La Comisión Suprema para las Negociaciones (CSN), la principal delegación de la oposición siria, acusó hoy a Damasco y a Moscú de amenazar las negociaciones de paz, por el aumento reciente de los ataques en las provincias de Homs (centro) y Alepo, y por tener como blanco hospitales y otras infraestructuras civiles.
Las conversaciones entre ambas partes se encuentran en su punto de partida, pero no consiguen arrancar porque la oposición reclama que el Gobierno cumpla con los artículos 12 y 13 de la resolución 2254 del Consejo de Seguridad y levante los cercos militares sobre áreas con población civil, libere a mujeres y niños prisioneros y detenga los bombardeos aéreos indiscriminados.
Precisamente, este martes un convoy con ayuda humanitaria entró en la localidad de Al Tal, situada al norte de Damasco y rodeada por las fuerzas del régimen desde hace meses. Según el Comité Internacional de la Cruz Roja, catorce camiones con comida y equipos de higiene accedieron a esa población, donde está previsto que se reparta la ayuda entre unas 3.500 familias.
La ONU estima que 4.500.000 sirios residen en zonas de difícil acceso, de los que 400.000 viven en áreas cercadas. Tras cinco años de guerra que se cobraron la vida de 250.000 personas y millones de desplazados, la crisis de refugiados y la propagación del EI por vastas zonas de Siria e Irak inyectó una nueva urgencia a la “comunidad internacional” para resolver la guerra. No obstante, las opciones de éxito, siempre muy pequeñas, parecen desvanecerse.