Laura Alonso, de la Oficina Anticorrupción, emitió un dictamen aconsejando al ministro de Energía, no porque sea ilegal sino por "deber de prudencia".
Lunes 12 de septiembre de 2016 10:06
La Oficina Anticcorupción, a cargo de Laura Alonso del PRO, elaboró un dictamen “aconsejando” a Aranguren que venda las acciones que posee de la multinacional Shell. A pesar de que no tenga “deber legal” de hacerlo, el dictamen se apoya en el “deber de prudencia”, contemplado en el artículo 9 del Código de Ética de la Función Pública.
La oficina también le hizo saber a Aranguren que debería abstenerse de intervenir en cuestiones “particularmente relacionadas con las sociedades que integran el grupo Shell”. Paradójicamente, la OA no le dio mayor entidad a la compra de siete cargamentos que Cammesa le vendió a Shell, argumentando que Aranguren no intervino en las distintas etapas de contratación.
Aranguren ha sido uno de los funcionarios macristas más cuestionados en lo que va de la gestión de Cambiemos: por los tarifazos, que le valieron el repudio de general de la población y las medidas judiciales que frenaron los aumentos, como también por su doble rol de funcionario público a cargo nada menos que de la cartera de Energía y accionista (exCEO) de una de las multinacionales favorecidas directamente por el aumento de tarifas.
Sin embargo, el ministro de Seguridad demostró en ocasiones anteriores que no tiene problema alguno en justificar la incompatibilidad entre su función pública y sus $16 millones de acciones en Shell.
No sería la primera vez que Alonso cumple su función de "aconsejar" al ministro: en Junio de este año ya se había referido al tema como "un caso complicado" y abogó por una "recomendación preventiva".
Los consejos de la Oficina Anticorrupción conducida por Laura Alonso, se parecen más a un intento de salvar al ministro de mayores repudios, que podrían seguir haciendo caer la imagen del gobierno en las encuestas, que a otra cosa.