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Colombia. Oposición rompe diálogo con gobierno de Colombia y rechaza acuerdo con las FARC

A un día de la firma del nuevo acuerdo entre el gobierno de Colombia y las FARC, el expresidente Alvaro Uribe y sectores de la oposición anunciaron que rechazan el acuerdo y rompen el diálogo.

Miércoles 23 de noviembre de 2016 17:06

La mayor fuerza de oposición de Colombia rechazó este miércoles el nuevo "acuerdo de paz" que firmarán el Gobierno y las FARC, además anunció que convocará a marchas de protesta y calificó como un "golpe a la democracia" la decisión de refrendar el pacto en el Congreso.

El anuncio del Centro Democrático, que lidera el ex presidente Álvaro Uribe, marca el quiebre del diálogo que mantenía el partido con el gobierno, en busca de consensos para un nuevo acuerdo con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Uribe fue el principal promotor del "No" a un primer acuerdo, que se impuso en el plebiscito del 2 de octubre y que obligó al presidente Juan Manuel Santos a dialogar con la oposición y renegociar con las FARC para salvar el pacto.

"El Gobierno prefirió la imposición que divide a los colombianos que el Pacto Nacional que crearía aproximaciones. Invitamos a los ciudadanos a persistir en la lucha, que es por el futuro de la democracia", dijo un comunicado del Centro Democrático.

"Estudiaremos en los próximos días un conjunto de acciones de apelación al pueblo en las calles y en los escenarios de la democracia", agregó.

La firma del nuevo acuerdo, que se realizará este jueves en Bogotá, permitirá la refrendación a través del Congreso y su implementación para que unos 7.000 combatientes de las FARC dejen las armas y conformen un partido político.

Uribe se opone a que los máximos líderes de las FARC tengan la posibilidad de ser elegidos para cargos públicos sin pagar cárcel por sus crímenes, a que exista un tribunal especial para juzgar a los responsables de violaciones a los derechos humanos en medio del conflicto y a que se eleve los acuerdos a nivel constitucional.

El expresidente Uribe que había salido fortalecido del referendum en el que triunfó el NO a los acuerdos, tuvo un papel protagónico durante las semanas que le siguieron al mismo y trató de imponer todas sus condiciones para la firma de nuevos acuerdos. La linea era delgada ya que si bien Uribe tenía a su favor haber ganado en el referendum, tanto la iglesia como el imperialismo estadounidense, los gobiernos de la región y la propia burguesía colombiana presionaban para la firma rápida de un acuerdo que termine con la guerra. Santos hasta se hizo acreedor del premio nobel de la paz, como un gesto enorme para apuntalar las negociaciones. Por lo tanto había lugar para la negociación, pero no de la forma unilateral y por fuera de la relación de fuerzas que insinuó Uribe. Así su capital político fue reduciendose con el correr de los días.

Esto no quiere decir que su oposición no le vaya a hacer daño al proceso, más allá de la firma de los acuerdos que tendrán lugar este jueves, pero el "plan de máxima" del uribismo ya hizo agua. Ahora siguirá como oposición social y política, pero con el acuerdo ya en marcha.

Sin duda la oposición se opondrá a las leyes con las que el Gobierno buscará implementar el acuerdo de paz después de que sea avalado en el Congreso, pero el Gobierno cuenta con una mayoría suficiente para que se aprueben.