Este 8 de marzo salimos para demostrar que somos miles de mujeres hartas de la violencia hacia nosotras y dispuestas a organizarnos para enfrentarla. Conmemoramos a las obreras textileras que hace más de 100 años se enfrentaron a sus patrones.
Miércoles 4 de marzo de 2020
Hoy la realidad no es tan diferente porque la gran mayoría de mujeres seguimos siendo víctimas de la explotación capitalista y vivimos la violencia más generalizada, pero también la más invisibilizada: la precarización laboral.
El Morena llegó al gobierno empujado por un enorme descontento hacia los viejos partidos del PRI, el PAN y el PRD, responsables de aprobar un sinfín de reformas que avanzaron en aumentar la carestía de la vida y precarizar la vida de millones, siendo las mujeres las más afectadas, pues somos nosotras quienes nos encargamos de administrar las crisis económicas en los hogares, las que tenemos que cumplir la larga jornada laboral, con sueldos miserables más las labores domésticas que no son remuneradas.
A un año y tres meses del inicio de la 4T, la realidad no ha cambiado mucho: la gran política de la 4T ha sido la “Austeridad Republicana”, la cual en el discurso se suponía acabaría con los privilegios de los altos funcionarios, mientras que, en los hechos, esto se ha traducido en el despido de cerca de 350 mil trabajadores estatales, de los cuales el 60% son mujeres, muchas de ellas madres solteras o incluso embarazadas, como el caso de Alejandra Sepúlveda. Es el caso también de los más de 200 trabajadores despedidos de Notimex que hoy se encuentran en huelga, el 75% son mujeres.
Mientras se destinan 3.8 mil millones de pesos a la Guardia Nacional, los recortes al gasto público continúan. En particular en la educación, las instituciones de educación pública están cada vez más raquíticas; así lo han denunciado los y las trabajadoras administrativas de la UPN en paro desde febrero, las profesoras y estudiantes de la EDPA, quienes también están en paro por el desabasto que viven y los despidos injustificados de trabajadoras, a lo que se suman los 200 despidos de profesores de la UACM y la huelga sostenida en 2019 por el SITUAM con la justa demanda de aumento.
La austeridad, lejos de implicar mejores condiciones para las de abajo, ha implicado golpes a nuestro derecho a la salud, pues a mediados del año pasado, el servicio de urgencias del Hospital de la Mujer fue cerrado, o en el desabasto de retrovirales para personas con VIH que persiste también desde el año anterior. ¿Cómo garantizar nuestro derecho a una vida libre de violencia si el gobierno continúa recortando nuestro acceso a la salud, a salarios dignos y derechos laborales?
En México, de un total de 20.9 millones de mujeres trabajadoras, el 50.4% intentamos llegar a fin de mes con dos salarios mínimos y sólo el 3.5% percibe 5 salarios mínimos (13 mil 254 pesos), sólo el 3.5% percibe un poco más de lo que cuesta la canasta básica. Estos números son una muestra que bajo el capitalismo seguimos siendo las mujeres las más afectadas, y que para acabar con la violencia hacia nosotras es necesario enfrentar también la precarización laboral que tiene rostro de mujer.
Hoy, en el día de la mujer trabajadora organicémonos por salarios y condiciones de trabajo dignos para todos y todas, por acabar con los despidos y convenzamos a cada vez más mujeres trabajadoras de la necesidad de recuperar nuestros sindicatos y ponerlos al servicio de las y los trabajadores.