En el marco de una jornada nacional organizaciones sociales y ceramistas se movilizaron a los puentes que unen Neuquén-Cipolletti.
Miércoles 4 de septiembre de 2019 16:57
Foto: Gentileza
Desde las diez de la mañana el Frente de Organizaciones en Lucha (FOL), el Polo Obrero (PO), el Frente Darío Santillán, organizaciones políticas y las tres fábricas del Sindicato Ceramista, cortaron en forma total los puentes que unen las provincias de Neuquén y Río Negro en la ruta 22. Bajo la consigna “La deuda es con el pueblo, no con el FMI”, piden por la emergencia alimentaria, la creación de puestos trabajo y la defensa de las gestiones obreras.
Levantaron el corte pasadas las 14 luego de una asamblea en la que decidieron los pasos a seguir. Volverán a llevar sus demandas a las rutas en los siguientes días.
Ana Montoya, coordinadora del Frente de Organizaciones en Luchaexplicó que reclaman que el mínimo del salario complementario sea de diez mil pesos. “Con el aumento del dólar no nos alcanza para nada” dijo y denunció que “la deuda no es con el FMI, la deuda es con el pueblo que está siendo saqueado. Los que estamos pasando necesidades somos nosotros”.
Andrés Blanco secretario adjunto del Sindicato Ceramista sostuvo que "en la provincia venimos ya hace un tiempo con los compañeros y compañeras de las organizaciones sociales y los movimientos desocupados llevando adelante un plan de lucha en común, donde hemos planteado la necesidad de exigirle al gobierno la reactivación de la obra pública. Nos encontramos en un escenario en que la crisis se está profundizando, donde se está agudizando mucho la situación social y las gestiones obreras estamos dando una pelea en defensa de la fuente de trabajo. Vamos a seguir en este plan y es lo que hemos coordinado con los compañeros de las distintas organizaciones".
Raúl Godoy diputado del PTS en el Frente de Izquierda se refirió a quién paga los costos de la crisis. "Los trabajadores no tenemos por qué pagar una nueva crisis, por eso nos parece importante la jornada que se desarrolló hoy pero reforzamos la exigencia de un plan de lucha nacional, un paro de 36 horas para empezar a imponer un plan que sea de los trabajadores y las trabajadoras, contra estos planes de ajuste del gobierno y de la oposición".