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Red Internacional
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Mundo Obrero. “Organizados podemos salir adelante”

Los trabajadores de Impresora Polo llevan 76 días ocupando la fábrica en defensa de sus puestos de trabajo. Esperan definiciones políticas que no llegan.

Martes 2 de mayo de 2017

La Izquierda Diario entrevistó a Federico Rovira, trabajador de la Impresora, quien nos contó la situación del conflicto. Han comenzado una experiencia de autogestión que es necesario apoyar desde todos los sectores clasistas y combativos.

LID: Contanos un poco la lucha que están llevando.

FR: El conflicto se dio a partir de que los dueños en un momento dejaron de pagar los salarios, las retenciones judiciales, las retenciones de la Cooperativa Bancaria y de ANDA. La empresa llevó a un cierre técnico y decía que no tenía fondos para seguir produciendo. Tampoco tenía patrimonio ejecutable como para pagar despidos y llegamos a la ocupación para defender los haberes y los puestos de trabajo y buscando una solución a todo esto.

LID: ¿Cómo hacen para sostenerse con 76 días de ocupación?

FR: Es muy difícil pero desde el primer momento tuvimos el apoyo del Sindicato de Artes Gráficas, de la Agrupación Gerardo Gatti del sindicato y de otros gremios que se acercaron para brindar solidaridad. Y si hemos comido y pagado la olla popular y nos hemos llevado plata a nuestras casas ha sido por el apoyo y la solidaridad obrera y no por los patrones que hasta ahora no han pagado un peso de lo que nos deben. Hace tres meses que no cobramos por ningún concepto. Tenemos un fondo de lucha del conflicto que lo mantenemos con los aportes de los sindicatos, de donaciones de dinero y de alimentos.

Hace un mes pudimos arrancarle a la patronal un acuerdo de uso y custodia de las máquinas que nos permite trabajar en formato de autogestión durante la ocupación para aportar en el fondo de huelga.

LID: ¿Cuál es la perspectiva del conflicto, según tu visión?

FR: La perspectiva de transformarnos en una cooperativa está siempre latente porque la solución del conflicto creemos que no la van a aportar las patronales. La empresa está en situación de venta, hay un comprador que firmó un pre-acuerdo pero no se llega a concretar la venta por temas burocráticos. Y tampoco es muy clara la venta porque parece que se la vendieran entre ellos mismos. Nosotros no podemos seguir esperando los tiempos de los patrones, que no son los tiempos del obrero y por eso desde el primer momento nos estamos movilizando y ahora activando con la autogestión. Los gremios solidarios nos están mandando trabajos para hacer porque somos trabajadores gráficos. Ademas estamos vendiendo tortas fritas en la puerta de la empresa.

LID: ¿Qué le dirías a otros trabajadores que también están en la situación de vaciamiento y cierre de empresas?

FR: Que hay momentos difíciles en donde ni las patronales ni los gobiernos quieren dar soluciones. Los tiempos de los patrones y del gobierno no son los tiempos del obrero, por eso el obrero tiene que organizarse porque organizado puede enfrentar esta situación y lograr la solidaridad de los gremios, y además transmitir experiencia por haber pasado por una situación similar. El obrero puede encontrar una solución por sí mismo y no esperar a que todo se le venga masticado y servido. En algún momento te tenés que plantear de cara a la situación, organizados podemos salir adelante y así se sostiene el conflicto y se lleva dinero a las familias.

LID: Hablaste de las familias, ¿cómo juegan las familias obreras en un conflicto tan largo y difícil?

FR: El golpe es durísimo para toda la familia obrera, casi todos los trabajadores de la Impresora Polo son jefes de familia. Acá hablamos de que hay compañeros que perdieron el alquiler de la casa porque la empresa no había pagado las retenciones del alquiler hacía dos o tres meses, o compañeros que viven en situación de ocupación directamente. Es desesperante la siuación de tener niños chicos y no cobrar un salario ni tampoco saber cuándo lo vas a cobrar y si lo vas a cobrar. Además no tenemos seguro de paro porque estamos luchando, tampoco cobramos un despido y no tenemos una línea de crédito disponible porque quedaste como deudor. Estás sin ayuda, y pareciera que el obrero es el último orejón del tarro a la hora de recibir ayuda, un crédito del estado. Básicamente acá se trata de algo muy básico: comida, vivienda y transporte, que es adonde se va todo el salario del obrero.

La familia está incluida desde el primer momento en la ocupación. En la misma fábrica se hacen peñas y actividades infantiles donde tratamos de incluirlos a todos. Nosotros brindamos comida tres veces al día y con la producción a partir de la autogestión podemos repartir dinero para los hogares, que nunca llega a lo que es un salario pero trata de apalear el mal momento que están pasando las familias y esperando una solución definitiva.