El día martes finalizó el juicio al policía Antonio Cruz, imputado por haber atropellado a tres mujeres mientras conducía alcoholizado en el barrio Parque Sur del departamento de Godoy Cruz, en diciembre del año pasado.Dos de ellas, Tania Páez y Lorena Castro, perdieron la vida tras el impacto. Melanie Ávila Puebla sobrevivió y se presenta como principal testigo en la causa. Los y las familiares de las víctimas, otras madres de víctimas de gatillo fácil, organizaciones sociales y políticas, vienen acompañando la lucha para que estos casos no queden impunes y se acabe con el gatillo fácil.
Daniela Álvarez Docente y Psicóloga | Mendoza
Viernes 27 de noviembre de 2015
Después del mediodía la jueza Lucía Motta dictaminó la sentencia, entre lágrimas y gritos de bronca e indignación de parte de los familiares y amigos, que consiste en una condena de 4 años de prisión en suspenso y con prohibición para conducir por 10 años, sin abandonar la función. Va a seguir habiendo un policía asesino en las calles con total impunidad.
Ana Sosino, integrante de la Comisión Provincial para la Prevención de la Tortura, expresaba: “Nosotros esperábamos la condena máxima para el acusado pero se lo juzgó en una Cámara Correccional, no se tuvo en cuenta que es un funcionario público y el episodio fue presentado como homicidio imprudente, es decir, como accidente de tránsito”.
Ante esta situación, la querella solicitó el cambio de carátula de homicidio imprudente a doloso y que se lo juzgue en la Cámara del Crimen. Este pedido fue rechazado por la fiscal y luego ratificado por la jueza.
Por su parte, Jessica Carvalho, madre de Tania, manifestó: “la justicia es un circo, no tira para el lado del pueblo, si no que encubre a las fuerzas de seguridad, ya que han evadido pruebas y no han investigado seriamente”. Además denunció tratos discriminatorios y de desprecio de parte de todo el personal judicial hacia ella y demás amigos y familiares.
En la madrugada del miércoles vecinos del Barrio Parque Sur denunciaron a través de las redes sociales, represión policial a amigos y familiares de Tania y Lorena, que se manifestaban en repudio a la sentencia. Al intentar cortar una de las calles, la policía les disparó con balas de gomas y los persiguió por las calles del barrio. No habría heridos ni detenidos.
A pesar del dolor e indignación de los amigos y familiares de las chicas, expresaron con fuerza que van a seguir luchando para lograr una condena justa y para que no haya ni una piba ni un pibe menos. Como primera medida, van a presentar un recurso de casación para anular la sentencia. Los familiares de las víctimas de gatillo fácil son conscientes de la necesidad de organizarse y movilizarse colectivamente para presionar y exigir justicia.