Uno de cada diez puestos de trabajo creados desde 2016 son “en blanco”. El kirchnerismo había dejado un "piso" de 4 millones. Los duros datos de las provincias gobernadas por el PJ.
Lunes 13 de mayo de 2019 17:29
Tal como denunció La Izquierda Diario en abril pasado, ya llegamos a los 5 millones de trabajadores no registrados. En ese momento la Encuesta Permanente de Hogares (Indec), confirmaba que la cantidad de asalariados y asalariadas sin descuento jubilatorio había pasado del 34,3% a 35,3%.
Este lunes se conoció que los puestos de trabajo de asalariados no registrados suman 4.981.000.
Desde el inicio del gobierno macrista hasta el cuarto trimestre de 2018 se generaron, según el Indec, 547.000 puestos de trabajo. 49.000, o sea uno de cada diez, fueron ocupados por asalariados registrados. Cuatro de cada diez fueron no registrados o "en negro" (228.000) y cinco de cada diez cuentapropistas (270.000), la mitad de ellos "no registrados”.
Este último dato fue difundido por el periodista Ismael Bermúdez en su columna de Clarín.
El cuentapropismo incluye a distintos sectores, pero cada vez más se trata de relaciones laborales de dependencia, pero encubiertas. Hoy entre asalariados “en negro” y cuentapropistas “informales” suman 7,6 millones de personas.
Entre los gremios más afectados siguen estando la construcción y los peones rurales, aunque el récord lo bate el trabajo doméstico donde la inmensa mayoría son mujeres.
La más perjudicada es la juventud de entre 16 y 24 años, que según la propia Secretaría de Trabajo ya superó el 60% de precariedad, sin obra social ni descuento jubilatorio. El doble que los adultos. Si le agregamos el “cuentapropismo” en la juventud, el número se acerca al 70%.
Sin embargo, ese número es el mismo que había dejado la gestión anterior de Cristina Kirchner: 60% de trabajo juvenil no registrado.
En 2015 el trabajo no registrado estaba ubicado en 32% y más de 4 millones de trabajadores y trabajadoras estaban en esa situación.
Hoy las provincias gobernadas por el peronismo muestras datos tan alarmantes o incluso peores que el promedio nacional: el Gran Córdoba tiene un índice de trabajo no registrado del 42%, el Gran Tucumán del 43% y el Gran San Juan del 41%.
¿El sindicalismo peronista seguirá de brazos cruzados ante este ataque al bolsillo y las condiciones de trabajo de millones?