Los y las docentes talleristas del reconocido programa para personas adultas mayores denuncian no solo la falta de pago desde hace 3 meses, sino además exigen la certeza en la continuidad del programa.

Luis Bel @tumbacarnero
Jueves 4 de junio de 2020 14:45
HADDOTMA (Hipertensión Arterial, Diabetes, Dislipemia, otros Trastornos Metabólicos y Alzheimer) es un programa de prevención de salud del PAMI donde vienen trabajando hace más de 10 años alrededor de 800 docentes talleristas, que precarizados, vienen sosteniendo este programa como monotributistas.
El programa trabaja con personas mayores en distintos centros de jubilados que durante la cuarentena siguió trabajando a través de actividades virtuales, acompañamiento telefónico y distintas estrategias puestas en marcha para acompañar a la población de adultos mayores. Quienes muchas veces se sienten abandonados o solos, situación que durante el Aislamiento Social Obligatorio se profundizó.
Durante la pandemia, PAMI incorporó a los talleristas a un sistema llamado PAMI Comunidad, donde pasaron a ser "voluntarios" para poder seguir trabajando. Esta "sugerencia" les fue dada por las autoridades, con la excusa de que así se podrían monitorear las tareas llevadas adelante durante los meses de marzo, abril y mayo. Justamente con el objetivo de poder continuar con los talleres y poder efectivizar los pagos.
Pero contrariamente a lo propuesto, quienes trabajan en el programa aún no han cobrado los honorarios correspondientes a dicho período, ni tampoco han obtenido respuestas acerca de si hay fechas de pago previstas.
Como vienen denunciando, muchos y muchas son sostenes de hogar, y sus familias dependen de ese ingreso económico para poder vivir. Tampoco han tenido una propuesta de aumentos en los honorarios profesionales, como de la certeza de si el programa va a proseguir a partir de junio.
La situación de incertidumbre es angustiante, tanto por la falta de pago (en muchos casos hay trabajadores sostén de familia) como desde la falta de claridad en cuanto a la continuidad de los talleres teniendo en cuenta la necesidad de muchas personas adultas mayores, que realmente sienten que los talleres les brindan salud física, mental y emocional.