El excandidato presidencial Aécio Neves admitió la participación del PSDB en un eventual gobierno de Michel Temer (PMDB) al informar que el partido ocuparía cargos ministeriales.
Martes 3 de mayo de 2016
En la noche del pasado jueves (28) el senador y excandidato presidencial Aécio Neves admitió la posible participación del PSDB en el gobierno interino de Michel Temer (PMDB), al informar que el partido ocuparía cargos ministeriales en un gobierno de transición, visto que el posible futuro presidente Temer declaró que no se postularía para una nueva reelección a la presidencia en 2018.
Aun así, comunicó que la decisión solo será oficializada cuando el pemedebista anuncie la propuesta de nuevos planes de gobierno, frente a la confesión del actual vicepresidente Temer de que prepara recortes más duros, de contar con plena confianza en el avance de la Operación Lava Jato que investiga los esquemas de corrupción en Petrobras y la reforma tributaria.
En el mismo sentido, según un reportaje realizado por el diario A Folha de S. Paulo, José Serra (PSDB) demostró interés en el cargo de Ministro de Relaciones Exteriores. Por otro lado, Temer pretende ceder la Secretaria de Derechos Humanos a la diputada federal Mara Gabrilli, también del PSDB. Aécio Neves declaró que no habría divergencias ni discusiones al interior del partido luego de haberse reunido con el actual gobernador del estado de San Pablo, Geraldo Alckmin y el ex presidente Fernando Henrique Cardoso (FHC), del mismo partido. FHC afirmó que ese “gobierno de transición” no debería tener el rostro de un partido y que es una “emergencia nacional” ayudar a Brasil, además de asegurar que el PSDB tiene “responsabilidad política” con el país. Geraldo Alckmin visualiza una participación en el gobierno de Temer a partir del apoyo en las Cámaras de Senadores y de Diputados.
Además, el PMDB pretende también firmar acuerdos con el partido DEM (Demócratas) al anunciar especulaciones de que el diputado de ese partido, Rodrigo Maia, de Rio de Janeiro, podría ser el líder del gobierno en la Cámara de Diputados, una política nítida para destacar los apoyos por fuera del partido y asegurar la gobernabilidad de Temer.
Intereses y responsabilidad del PSDB y del PT
El contexto de fondo es la presión de los medios burgueses, como el diario Estadão y Folha sobre el PSDB no solo en votar por el “sí” al impeachment y asumir el papel de genuina oposición burguesa al PT sino también de “no huir de sus responsabilidades” de participar en un eventual gobierno golpista de Temer. Esto sería garantizado por las negociaciones, como la no candidatura de Temer en el 2018 y el compromiso de asumir ministerios alejados del área económica, para no comprometer a los dirigentes del PSDB frente a los ataques del futuro gobierno. Sin embargo, más allá de las presiones para que asuma el gobierno con el PMDB, el PSDB tiene intereses claros en lograr disciplinar al gobierno interino de Temer para que inicie la implementación de la agenda de ajustes desde antes de alcanzar una posible victoria electoral en 2018. Se ubica en ese lugar, a pesar del fraccionamiento del partido entre los sectores alineados con Aécio Neves y José Serra y el ala de Geraldo Alckmin, sin mencionar las divisiones entre los dirigentes de San Pablo y los de Minas Gerais.
Dos bloques burgueses en diputa para ver quién toma las riendas, lo que significa que la derecha en Brasil llega al gobierno con proyectos liberales y neoliberales. La discusión está centrada en la forma en que se aplicarán los ajustes. El PT le abrió el camino a esta derecha gobernando junto a ella y fortaleciendo las premisas para su actual ofensiva, aplicando duros ajustes. Dilma y el PT son incapaces de contener este avance y buscan “aparentar resistencia” silenciado cualquier plan de lucha real contra el golpe institucional y los ajustes.
Fue el PT quien pactó con la corrupción e hizo acuerdos con el PMDB; fue el PT quien atacó a la clase trabajadora y a la juventud y principalmente contuvo los avances en la lucha a través de la burocracia sindical como la de la CUT, la de la Central de Trabajadores y Trabajadoras de Brasil (CTB) y la Unión Nacional de Estudiantes (UNE). Por eso es necesario enfrentar el golpe reaccionario que busca implementar ajustes más duros y la represión contra la clase trabajadora y también al petismo.