
Gabriel Muñoz Licenciado en Historia
Sábado 30 de septiembre de 2017

Una prueba para estandarizar y lucrar
La PSU fue por primera vez implementada en 2004 por el DEMRE (Departamento de Medición y Registro Educación de la Universidad de Chile). Consta de una prueba que mide conocimiento estandarizado en áreas. A diferencia de su antecesora, la PAA (Prueba de Aptitud Académica), la PSU requiere de preparación previa para profundizar los contenidos vistos durante la Enseñanza Media. Esa fue la suerte que creó todo un nicho de negocio cuando se crearon los Preuniversitarios.
Filtro de clases
Lo cierto es que esta prueba es obligatoria para el acceso a la Enseñanza Superior impartida por las universidadades tradicionales (públicas y privadas) del CRUCH Consejo de Rectores. Por tanto se configura como el principal filtro de clases para entrar a la universidad. La calidad de los aprendizajes y el grado de preparación está determinado por el tipo de establecimiento de origen del estudiante. Los puntajes se calculan a partir de tres variables: número de respuestas correctas, notas de enseñanza media (NEM) y ranking del establecimiento. El acceso requiere de puntuar en las tres variables dejando a un número mayor fuera de la postulación.
Consecuencias en la juventud
Según el sicólogo Santiago Valenzuela, que trabaja para el Preuniversitario Pedro de Valdivia, los jóvenes suelen tener sentimientos de derrota y decepción cuando se acerca la hora de rendir la prueba y sienten que desperdiciaron la posibilidad de obtener buenas notas o preparar los contenidos. La prueba es motivo también de ansiedad que se manifiesta de diversas formas.
Libre acceso
Está comprobado que existen recursos suficientes en Chile para promover una educación gratuíta para las universidades públicas. Con esto se puede expandir la matrícula y liberar el acceso para el que desee estudiar o perfeccionarse.

Gabriel Muñoz
Licenciado en Historia