Guillermo Ramírez, secretario general de la UDI, intentó de defender el rol jugado por el partido de Jaime Guzmán durante la dictadura. “Generalmente se cuenta una parte de la historia”, dijo Ramírez. Por otra parte, Pablo Honorato, símbolo del periodismo durante la dictadura, fue expulsado de una conferencia de prensa por la tía de Rodrigo Rojas.

Fabián Puelma @fabianpuelma
Jueves 23 de julio de 2015
“Cómplices pasivos de la dictadura” fue el término que se puso de moda durante el 2013 para hacer alusión a los políticos, funcionarios y periodistas que colaboraron con la dictadura militar. No cabe duda que la UDI y Pablo Honorato encabezan la lista de estos cómplices de la dictadura de Pinochet.
Una vez más el partido de Jaime Guzmán quedó al descubierto. El secretario general del gremialismo, Guillermo Ramírez se refirió a los últimos antecedentes del llamado “caso quemados”. El ex conscripto Fernando Guzmán rompió el pacto de silencio que mantenían los militares frente al hecho ocurrido en 1986. Recordemos que Carmen Gloria Quintana y Rodrigo Rojas de Negri fueron quemados vivos por militares en el marco de la represión política de la dictadura.
El dirigente de la UDI trató de plasmar la cuña oficial preparada por su partido ante el vuelco del caso. “La vida humana es sagrada y que la violencia política es inaceptable“, sostuvo Ramírez en radio Cooperativa. Sin embargo, rápidamente matizó sus dichos.
"Estoy de acuerdo en que la historia tiene que enseñarse en su mérito, pero tienen que mantenerse las proporciones, porque hoy día se genera la sensación en muchas personas (y yo me incluyo entre ellas) de que generalmente se cuenta una parte de la historia, que es una parte horrorosa de la historia, y que lo que se cuenta es verdad, pero no en un contexto", afirmó el secretario general.
Guillermo Ramírez también justificó el rol jugado por Jovino Novoa como alto funcionario de la dictadura militar. “Había gente que trabajó en el gobierno de Pinochet y que nunca vio nada de aquello que no sabía la ciudadanía (violaciones a los derechos humanos), porque no salía en los diarios, porque la prensa no podía reportear, porque la gente que levantaba un dedo para alegar era exiliada. Hay gente que trabajaba en el gobierno que de verdad no sabía lo que estaba pasando, entonces no es automático decir Cardemil, Novoa o quien sea trabajaban en el gobierno; ergo, sabían, ordenaron, son violadores de los derechos humanos. Eso no se puede decir, porque es una irresponsabilidad muy grande. Puedes terminar castigando o enjuiciando a personas que de verdad, de buena fe, no sabían lo que estaba ocurriendo", afirmó Ramírez.
Pablo Honorato fue uno de esos periodistas
Es cierto que la prensa ocultó las violaciones a los Derechos Humanos y fue una herramienta de legitimación cotidiana de la dictadura. Uno de los periodistas que fueron cómplices de esta operación mediática fue Pablo Honorato, periodista que sigue trabajando para canal 13.
Este miércoles se realizó una conferencia de prensa en el Departamento de Derechos Humanos del Ministerio del Interior. Pablo Honorato fue a cubrir desde canal 13. En el lugar se encontraban decenas de periodistas de diversos medios nacionales e internacionales.
Entre los asistentes se encontraba Amanda de Negri, tía del fotógrafo asesinado por los militares, quien encaró a Honorato y le exigió que se retirara del lugar. Esto debido al rol jugado por el periodista durante la dictadura en general y en el “caso quemados” en particular.
La familiar recordó cómo Pablo Honorato, pese a haber entrevistado personalmente a la familia de Rodrigo Rojas y conocer su versión de los hechos, reprodujo textualmente la versión oficial difundida en esa época, en donde se ocultó el rol jugado por los militares y la dictadura.

Fabián Puelma
Abogado. Director de La Izquierda Diario Chile. Dirigente del Partido de Trabajadores Revolucionarios.