Fuimos miles quienes salimos a las calles. Denunciamos la violencia estructural contra las mujeres y a sus principales sostenedores, el Estado, empresarios y la Iglesia, y en ese grito, solidarizamos con la lucha del pueblo mapuche. Hay que forjar un camino de unidad.
Viernes 23 de noviembre de 2018
El día de ayer se desarrolló la marcha en memoria de las hermanas dominicanas Mirabal o Mariposas, quienes fueron asesinadas por combatir la dictadura de Trujillo. Fuimos miles de mujeres, jóvenes, estudiantes, trabajadoras y trabajadores quienes nos reunimos a marchar contra la violencia hacia las mujeres, por #NiunaMenos y contra los abusos y femicidios que el movimiento de mujeres ha visibilizado y puesto al centro durante estos últimos años. Esta violencia es promovida y perpetuada por el Estado, las iglesias y los empresarios, que son quienes se oponen a nuestros derechos mínimos como el aborto legal, libre, seguro y gratuito.
Este año, la histórica movilización se enmarca también en la violencia estatal y del Gobierno contra el pueblo mapuche, responsables del asesinato a Camilo Catrillanca en manos del comando Jungla, un joven comunero mapuche y luchador por la desmilitarización de La Araucanía y activista estudiantil del 2011. Desde entonces, la represión del Gobierno se ha intensificado, atacando a las multitudes que todos los días nos hemos movilizado por acabar con el Comando Jungla y por juicio y castigo para los asesinos de Camilo.
Así, esta marcha, no solo volvió a poner en el centro las necesidades del movimiento de mujeres y la necesidad de enfrentar la violencia machista. Expresó la fuerza de la juventud y la posibilidad de convertir la movilización de miles en una movilización de millones por el derecho al aborto legal uniendo las demandas del movimiento de mujeres con la causa del Pueblo Mapuche.
Con lienzos y gritos denunciamos que el Estado y el Gobierno son responsables del asesinato a Camilo Catrillanca, la disolución del Comando Jungla y la desmilitarización de la Araucanía.
Nos reprimieron como no lo hacían hace mucho en una marcha de mujeres, quieren acallarnos, pero aprendimos con el enorme movimiento de mujeres que se levantó a nivel internacional que no dejaremos que nos silencien. Seguiremos fortaleciendo la unidad entre mujeres, el pueblo mapuche, las y los trabajadores y el conjunto de los explotados y oprimidos.
En función de aquello, en la reunión de la CONFECH de este sábado en Temuco tenemos que ser cientos de estudiantes diciendo ¡Camilo Catrillanca presente! Y exigiéndole a las Federaciones y al Frente Amplio que las dirige, un paro nacional estudiantil para fortalecer la lucha por verdad y castigo por Camilo.
A su vez, es necesario que las Coordinadoras del movimiento de mujeres se hagan parte de esta gran pelea, que tomen estas demandas en sus manos. Es necesario que el Encuentro Nacional de mujeres de este 8 y 9 de diciembre, discuta cómo fortalecer la pelea contra la impunidad en el crimen de Camilo y contra la represión y opresión al pueblo mapuche, integrando la violencia estructural y sistemática del Estado chileno con las mujeres mapuche.
¡Si nos hacemos parte, si somos decenas de miles de mujeres sumándonos a esta lucha durante estas semanas, en marchas y asambleas, la fuerza del 8 de marzo puede ser inmensa, y abrir nuevas perspectivas para el movimiento de mujeres!