Así lo señaló en una entrevista con Marcelo Longobardi, por Radio Mitre. “Esto nos obligó a ir a pedir el crédito al Fondo Monetario”, agregó el nuevo titular del Banco Central.
Miércoles 20 de junio de 2018 11:39
Para Luis Caputo “no hay mal que por bien no venga”. El actual titular del Banco Central y ex ministro de Finanzas está hablando de la corrida bancaria que generó una importante devaluación. Lo que el ex ministro festeja implica, para la población trabajadora, una persistente caída en su nivel de vida.
En una entrevista que le realizaron en Radio Mitre, el actual titular del BCRA defendió las medidas que se vienen tomando y “festejó” haber terminado atando la suerte del país a un acuerdo con el FMI.
"En el corto plazo estas cosas tienen costo, pero yo creo que de mediano y largo plazo no hay mal que por bien no venga, es lo mejor que nos pudo haber pasado, esto nos obligó a ir a pedir el crédito al Fondo Monetario y esto da mucho mayor certidumbre particularmente con el financiamiento, porque dependemos del financiamiento externo”, señaló Caputo.
El funcionario también ensayó una suerte de “autocrítica” light. “Hubo algunos errores propios, también hubo problemas políticos”, indicó. Renglón seguido agregó que su prioridad “es desarmar la gran pelota de Lebac”.
Precisamente, esa “gran pelota” fue construyéndose desde el mismo gobierno nacional y la administración del Central que impulsó la bicicleta financiera a través de ese mecanismo.
La definición podría leerse como una crítica al ex titular del Central, Federico Sturzenegger si esa decisión no hubiera sido impulsada y fomentada desde el mismo Poder Ejecutivo.
Sobre las Lebac, Caputo señaló que “estamos en proceso de desarmado de esto. Se ve que hay menos renovación”.
En la tarde de este martes se conoció que la tasa de renovación de la Lebac que vencían este 20 de junio había alcanzado el 60 %, una cifra superior a la que estimaba el propio gobierno.
Sin embargo, la renovación se hizo a una tasa altísima del 47 %, que implica un crecimiento del endeudamiento del Estado nacional.
Te puede interesar: Ganaron los especuladores: el BCRA renovó solo el 60 % de las Lebac con tasas al 47 %
El titular del Central señaló además que “siempre tuvimos claro que, de alguna manera, había que acelerar más el ritmo fiscal. Lo que pasa es que, como dicen, la política es el arte de lo posible. Entonces, cuando vos tenés minoría en ambas cámaras y no tenés todo el poder necesario, hacés lo que podés”.
La definición del funcionario confirma que el llamado “gradualismo” fue un resultado de la debilidad política del gobierno para impulsar abiertamente sus planes de ajuste. Lo que el ministro considera un motivo para “alegrarse” implica una creciente caída en el nivel de vida de amplias capas de la población.
Te puede interesar: Se acelera el desorden económico: ¿qué hacer para enfrentarlo?
La devaluación del peso –que ya superó el 50 % en lo que va de 2018- se traslada crecientemente a los precios golpeando sobre el bolsillo de la clase trabajadora.
El ex ministro y actual titular del Central vuelve a demostrar la “sensibilidad” de banquero y gran empresario. Lo que es una “buena noticia” para él significa el empobrecimiento creciente del pueblo trabajador.
Lo que está en curso, de la mano del acuerdo con el FMI, es un nuevo saqueo histórico a la nación y sobre el pueblo pobre. Como bien señaló este martes el diputado nacional Nicolás del Caño (PTS-FIT) se trata de un verdadero “plan de guerra” contra el pueblo trabajador. Un plan que es necesario enfrentar y derrotar.
Te puede interesar: El 25 hay que parar el país y comenzar un plan de lucha