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Red Internacional
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IMPUESTO A LA RIQUEZA. Para Funes de Rioja, el impuesto a las grandes fortunas “estigmatiza a los ricos”

El empresario de la rama alimenticia habló con Futurock. Rechazó el impuesto a las grandes fortunas diciendo que $ 200 millones "no es una gran fortuna".

Miércoles 23 de septiembre de 2020 10:49

"Tener 200 millones de pesos es tener un poco más que el promedio. No estamos hablando de grandes fortunas". La afirmación le pertenece a Daniel Funes de Rioja, uno de los empresarios más importantes del país.

El presidente de la Coordinadora de Industrias de la Alimentación (COPAL) habló con el programa "Crónica Anunciada", que se emite por radio FutuRock, y allí criticó el proyecto de impuesto a la riqueza que se discute en la Cámara de Diputados.

Durante la entrevista, el empresario también afirmó que la propuesta implica una "estigmatización" hacia los ricos: "Con el impuesto a las grandes fortunas están estigmatizando a ese sector que llaman ricos, pero que no son ricos", afirmó.

Estas críticas empresarias se hacen hacia el proyecto del oficialismo. El mismo propone gravar a quienes tengan bienes por más de $ 200 millones de pesos. Sin embargo, deja afuera a las grandes empresas y sus ganancias. Entre los sectores que no son afectados se encuentran los grandes bancos y las privatizadas, dos de los grandes ganadores del ciclo macrista.

Esta es precisamente la crítica desplegada desde el Frente de Izquierda, que presentó otro proyecto donde se apunta a estos sectores. La propuesta de la izquierda permitiría recaudar entre 5 y 7 veces más que la planteada por el oficialismo.

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Estas no fueron las únicas definiciones de Funes de Rioja. Como vocero del conjunto de los empresarios, cargó contra la prohibición de despidos y la doble indemnización. "Si está en una situación compleja, ¿cómo va a mantener en su estructura la dotación? Y entonces le prohíben las suspensiones, le prohíben los despidos".

En el marco de la creciente crisis social y económica, el gran empresariado sigue apostando que a que la crisis recaiga sobre las espaldas de las mayorías populares. Esto queda en evidencia en la continuidad de despidos, suspensiones, baja de salarios y precarización del empleo.

La política del Gobierno, lejos de planteas medidas que afecten los intereses de los grandes capitalistas, ha venido intentando conciliar con los mismos, cediendo ante cada presión de estos sectores.