Chile es de los países donde más tiempo se trabaja y el sueldo no alcanza a fin de mes. No es casual que la reducción de la jornada a 40 horas tenga enorme simpatía de la clase trabajadora, jóvenes y mujeres. Este 23 de octubre, el proyecto se discutirá y votará en la Cámara de Diputados.
Jueves 17 de octubre de 2019
Piñera amenazó con el pinochetista Tribunal Constitucional o el veto presidencial para frenarlo. El gobierno impulsó una mesa técnica- donde participan ex ministros de Bachelet- que discutirá la posibilidad de reducir gradualmente la jornada pero con “flexibilidad” o “adaptabilidad”, es decir más precarización y peores salarios, especialmente en mujeres y jóvenes. No será un beneficio, sino un engaño.
Desde el gobierno y los partidos del régimen- si no se frena de forma autoritaria- intentarán negociar junto a los empresarios y la “cocina parlamentaria” para desvirtuar la reducción, como hace la DC negociando “gradualidad” para posponer en 5 años la reducción a 40 horas, y luego integrar la flexibilidad.
¡Podemos derrotar a Piñera! La CUT, No+AFP, mesa de "unidad social", Confech y organizaciones de mujeres deben convocar este 23 de octubre a movilizar masivamente afuera del Congreso, e impulsar un plan de movilización nacional para ser millones en las calles. Para seguir la lucha es fundamental impulsar coordinadoras en lugares de trabajo y estudio.
La idea de trabajar menos y mejor nos une a millones en todo el país. Si ese apoyo se muestra en las calles puede transformarse en un gran movimiento que despliegue la fuerza social de la clase trabajadora, mujeres y jóvenes, y avanzar en superar la fragmentación que imponen empresarios y el régimen. Desde ahí saldrá la fuerza para unificarnos y para poner fin a las AFP, subcontrato y los contratos precarios, por un salario mínimo acorde a la canasta básica familiar, frenar las alzas, terminar con la destrucción ambiental, y abrir la posibilidad de luchas mayores como el reparto de las horas de trabajo entre empleados y desempleados.
El objetivo no puede ser el de conquistar la "unidad de la oposición" con partidos del viejo progresismo neoliberal como el PS o la DC, como plantea el Partido Comunista y el Frente Amplio. Los partidos de la ex Nueva Mayoría sólo profundizaron el plan laboral de la dictadura, y terminan negociando y votándole las leyes al gobierno.
Ese no es el camino. Hay que construir una alternativa de izquierda y los trabajadores independiente a empresarios y partidos del régimen, un partido revolucionario con un programa anticapitalista y socialista, que se proponga enfrentar el Chile autoritario gobernado por un puñado de familias, monopolios y trasnacionales imperialistas, y acabar con la herencia de la dictadura para conquistar íntegra y efectivamente nuestras demandas, poniendo fin a este sistema de saqueo, explotación y opresión.
¡Reducción de la jornada laboral ahora! ¡No al engaño de la flexibilidad laboral!
¡Que la CUT, No+AFP, organizaciones estudiantiles y sindicales convoquen un plan de movilizaciones!
¡Sueldo mínimo igual a la canasta familiar de $450 mil! ¡Fin al trabajo precario, no más subcontrato! ¡Reparto de las horas de trabajo para que todas y todos podamos trabajar!