×
×
Red Internacional
lid bot

ZONA SUR DEL CONURBANO BONAERENSE. “Para el municipio de Brown hay ciudadanos de primera y de segunda”

Una joven de Claypole relata los contrastes entre barrios céntricos y periféricos del distrito. Supermercados que cierran por desabastecimiento, y otros que remarcan precios. La odisea de vecinos obligados romper el aislamiento y hacer largas filas.

Lautaro Del Castillo Estudiante ISDF Nº 41 de Adrogué - En Clave Roja

Martes 14 de abril de 2020 22:26

Imagen: Corresponsal

Hoy desde La Izquierda Diario nuevamente queremos reflejar la realidad que viven millones de personas en la provincia de Kicillof. La odisea de sortear el aislamiento sin trabajo, con desabastecimiento e inflación en los supermercados, sin agua en las casas. Esa realidad, la que no muestran los grandes medios, nos la relata una joven del sur del Gran Buenos Aires.

"Están subiendo todos los precios y cierran supermercados por desabastecimiento"

"En mi barrio hay tres supermercados chinos; cuando empezó la cuarentena uno abría normalmente, y los otros dos atendían desde la puerta" comienza su relato. "Ese sistema generaba problemas porque la gente entregaba una lista con los productos que necesitaba y no podía ver el precio que le iban a cobrar. Muchas veces al finalizar la compra se armaban discusiones porque la gente pedía las marcas más baratas, pero después le daban productos más caros y no entregaban tickets. Era imposible saber cuánto cobraban por cada cosa. Pasada una semana de la cuarentena cerraron dos de esos supermercados. El único que siguió abierto aumentaba los precios todos los días, sin reponer la mercadería que había. Te encontrabas los precios en las góndolas remarcados con fibrón, subiendo todo casi 10 pesos por día. Teníamos que ir igual porque era el único supermercado que había cerca".

La plata del IFE no alcanza para nada con la inflación que hay. Yo estoy sin trabajo, vivo con mis viejos que son feriantes y no pueden salir a vender. Estamos preocupados porque no podemos pagar los servicios. Cuando se levante la cuarentena no sabemos cómo vamos a pagar las facturas que debemos de luz.

"Las verdulerías y fiambrerías también aumentaron entre 20 y 30 pesos cada producto. Por eso empecé a ir a Calzada a buscar mejores precios", continúa. "Al principio caminaba las 20 cuadras que hay desde mi casa a la estación. Como no tengo permiso para circular no viajaba en bondi. Me preocupaba que me pare un control policial, sobre todo después de ver en redes los abusos que cometen en los barrios. Con el paso de los días me di cuenta que en la estación sube un montón de gente con bolsas con comida a los colectivos. Por suerte los choferes nos dejan viajar igual, somos muchas personas que tenemos que romper el aislamiento y exponer nuestra salud porque la plata no nos alcanza".

Ante esta situación tuvo que buscar alternativas: "a veces voy al supermercado Día de Calzada o al de Adrogué para comprar los alimentos de ’Precios Cuidados’ pero no siempre se encuentran. Cada vez que voy tengo que hacer dos horas de fila en la calle. Los empleados se quejan porque no le mandan productos de higiene suficientes y de calidad. Hace unos días un cajero mientras me cobraba se puso los guantes que le mandó la empresa y eran tan malos que se le rompieron al instante".

Te puede interesar: Día y Carrefour arriesgan al personal y los clientes: hablan los trabajadores

Las diferencias entre el centro y la periferia del Almirante Brown

"Cuando voy a Adrogué siento bronca por la diferencia que hace el municipio de [el intendente] Cascallares entre los barrios de Brown", sigue relatando. "Ahí está lleno de comercios, bancos y gente de guita. En los bancos hay gente organizando las filas y colocándoles alcohol en gel a las personas antes de entrar al cajero. Pero eso no se mantiene en los bancos de Calzada por ejemplo, solamente lo hicieron al día siguiente del escándalo del cobro de jubilaciones. Ahora nadie organiza las filas ni garantiza medidas de desinfección".

Sobre las diferencias notorias entre los barrios de Brown nos cuenta: "en las esquinas de Adrogué ves personal del municipio desinfectando, pero por mi barrio no pasaron nunca desde que empezó la pandemia. Encima al no tener cloacas convivimos con zanjas llenas de agua podrida y deshechos de pozos ciegos, que son un caldo de cultivo para el dengue que es otra enfermedad que infectó a muchas personas en lo que va del año".

"En los medios te taladran la cabeza pidiendo que nos lavemos las manos, que mantengamos la higiene en nuestras casas. Pero en mi barrio no hay presión de agua nunca, solamente hay agua a la noche. Hacer la cuarentena y cuidarnos del Covid-19 en estas condiciones es imposible. En Brown hay ciudadanos de primera y de segunda", culmina.

La realidad que solo muestra La Izquierda Diario

Hace algunos días el presidente Alberto Fernández habló por televisión para anunciar la extensión de la cuarentena. Muchas y muchos pensamos que iba a aprovechar la ocasión para tratar temas importantes como los despidos en Techint, la represión en Penta, los salarios recortados a empleados de fast food o qué pasará con las millones de personas que no cobrarán el IFE. Pero no, el presidente eligió hablar de problemas de vital urgencia que lo desvelan a él y a los gobernadores, por ejemplo cómo flexibilizar el aislamiento para la gente que hace running. Por cierto, estaba siendo sarcástico. Como muestra este relato, en el conurbano bonaerense la crisis del COVID-19 golpea con más fuerza. En Almirante Brown, según el INDEC, más de 21 mil personas viven bajo la línea de la pobreza, con faltante de agua potable y cloacas. Los altos índices de pobreza y desempleo se acrecientan para miles que están cumpliendo el aislamiento sin que se garanticen servicios básicos como el agua. Por eso si querés denunciar lo que pasa en tu barrio o en tu trabajo, como hicieron les pibes de Mc Donald’s, podés escribirnos y contactarnos. La Izquierda Diario le da voz a lo que los grandes medios y el gobierno quieren callar.