Desde Berlín sostuvieron que se podrán endurar los controles sobre las inversiones extranjeras sobre las empresas tecnológicas estratégicas, principalmente provenientes de China.
Miércoles 8 de agosto de 2018
Bajo las amenazas y trabas arancelarias impuestas por el presidente norteamericano Donald Trump aplicados a mercancías chinas por valor de 200.000 millones de dólares, se desarrolla el comienzo de una guerra comercial declarada. China no se quedó atrás y respondió que podría gravar los productos importados desde Estados Unidos por valor de 60.000 millones de dólares, un monto menor.
Ayer fue el turno de mover piezas en este frente anti chino, para Alemania que según trascendidos se está planteando seriamente aumentar los controles a las inversiones extranjeras “en un momento de creciente preocupación por las adquisiciones chinas de firmas tecnológicas estratégicamente importantes”, señalaba la agencia Reuters.
Según declaraciones de una fuente del Ministerio de Economía “Berlín quiere tener autoridad para investigar si un inversor de fuera de la Unión Europea compra al menos 15 por ciento de ciertas firmas de tecnología alemana relacionadas con la defensa o con la seguridad.”
Alemania había tomado medidas para endurecer los controles a las inversiones extrajeras un año atrás, permitiendo la intervención estatal si un comprador acumulaba una participación accionarial del 25 por ciento.
Estas medidas de mayor control se impulsaron luego de registrar varias compras por parte de compañías chinas como fue el caso del fabricante chino Geely que se convirtió en el mayor accionista de la empresa Daimler, dueña de Mercedes-Benz a comienzos de 2018.
Además, el Gobierno alemán señaló la semana pasada que estaba dispuesto a utilizar una nueva facultad para vetar adquisiciones extranjeras de empresas alemanas, en el caso de una oferta china por el fabricante de herramientas Leifeld.
Esto se produjo después de que el accionista mayoritario de Leifeld, Georg Koffler, dijera que la china Yantai Taihai había abandonado su intento de comprar la compañía ante la expectativa de un veto por parte del Gobierno alemán.
Otro caso fue el de un banco estatal alemán que tuvo que comprar una participación en el operador de red de alta tensión 50Hertz para evitar que la red estatal de China se hiciera con esas acciones y se comprometió a estudiar fórmulas para proteger mejor a las empresas de adquisiciones extranjeras.
Las trabas y controles sobre la inversión extranjera “china” será dirigida a sectores de tecnología estratégica incluyendo operadores de infraestructura crítica como computación en la nube, proveedores de agua potable y sistemas de eliminación de aguas residuales, sistemas de suministro de efectivo, sistemas de información hospitalaria, sistemas de tráfico aéreo y transporte público local.
El diario alemán Die Welt, señaló que este año podría entrar en vigor una ley que establece más controles: “Hasta ahora sólo hemos podido realizar comprobaciones cuando se adquiría al menos el 25 por ciento de las acciones de una compañía. Ahora queremos reducir este umbral para poder revisar más adquisiciones en sectores económicos sensibles”, dijo Die Welt citando al ministro de Economía alemán, Peter Altmaier
En Alemania y otros países, como Estados Unidos, Francia, Australia y Reino Unido, preocupa que China y otros rivales estén accediendo a tecnologías clave mediante adquisiciones. Las nuevas trabas y barreras comerciales sobre que comienzan a aplicarse sobre los capitales y productos chinos buscan frenar el avance de la segunda mayor economía mundial.