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Red Internacional
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Defendió el acuerdo con el FMI. Parece que vive en otro país: Pablo Moyano avisó que "si hay ajuste saldremos a la calle"

Parece que el dirigente de Camioneros y la CGT no sabe que la inflación está golpeando duramente los salarios y el poder adquisitivo de las mayorías trabajadoras. Además de defender el acuerdo de ajuste con el FMI, dice que saldrá a reclamar en un futuro indeterminado. Pero son necesarias respuestas urgentes frente a la crisis.

Lunes 21 de marzo de 2022 13:17

Parece que Pablo Moyano emigró. El dirigente de Camioneros y de la CGT habla como si no viviera en la Argentina. Este lunes, después de defender el acuerdo con el FMI, dijo que "si no se cumple la promesa de que no habrá ajuste, saldremos a las calles”.

Pero ya hay ajuste. Lo están sufriendo las grandes mayorías populares, con los persistentes golpes al bolsillo que vienen de la mano de una inflación creciente. Una inflación que el acuerdo con el FMI no solo no impide, sino que, por el contrario, presupone.

“A nadie le gusta acordar con el FMI porque son unos chupasangres pero no aprobar el acuerdo hubiera generado un descalabro”, justificó Moyano durante una entrevista en el programa Toma y Daca, que se emite por AM 750.

La posición del dirigente no difiera en lo sustancial de la sostenida por un sector importante del Frente de Todos y la mayor parte de la oposición de derecha, agrupada en Juntos por el Cambio. Esos sectores presentaron la firma del acuerdo como única opción frente al caos. Una suerte de chantaje que empezó impulsado desde el mismo Gobierno y con el ministro Martín Guzmán como principal vocero.

Precisamente fue al titular de Economía a quien citó Moyano este lunes para justificarse. No fui al Congreso durante el debate del acuerdo con el FMI porque tenía otras cosas que hacer. “Guzmán nos tranquilizó y nos aclaró que no iba a haber ninguna reforma: ni previsional ni laboral”, dijo el dirigente Camionero.

Sin embargo, a Guzmán no le creen ni en el Frente de Todos ni en el propio Gobierno. Aunque funcione como una forma demagógica de despegarse del ajuste y sus consecuencias, deben ser tomadas en cuenta las críticas que salieron del propio kirchnerismo hacia el ministro y el acuerdo con el FMI.

La conducción de la CGT se divide entonces entre los obsecuentes absolutos -como Héctor Daer- y los que ponen reparos, como es el caso de Moyano. Pero la realidad de las grandes mayorías populares es la realidad del ajuste, la caída del poder adquisitivo y salarios que alcanzan cada vez menos.

Es urgente revertir la pasividad del conjunto de las conducciones sindicales. Quienes hablan contra el ajuste tienen que dejar de lado los discursos demagógicos y empezar por convocar a asambleas donde se discutan las medidas de lucha contra el ajuste. Un ajuste que se profundizará bajo lo que el Frente de Izquierda denunció como el “Virreinato del FMI”.