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Red Internacional
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Salarios. Paritarias al 35 % y en cuotas: la pasión de la CGT y la CTA por la “cláusula FMI”

Las cúpulas sindicales pactan aumentos a medida del ajuste que propone el FMI y sigue el Gobierno. 35 %, en cómodas cuotas, con una inflación que apunta al 50 %.

Lucho Aguilar

Lucho Aguilar @Lucho_Aguilar2

Miércoles 26 de mayo de 2021 14:03

Estatales nacionales: 35%, UOCRA 35,8%, UOM 35 %, Comercio 32%, estaciones de servicio 34%, docentes nacionales: 34,6%, docentes bonaerenses: 32%, obreros de la carne 30%, trabajadoras de casas particulares 28%. Esos son los números de los aumentos anuales que firmaron las conducciones de distintos gremios. Encima en cómodas cuotas. La lista podría seguir, pero sirven de ejemplo para marcar una tendencia: las cúpulas de los sindicatos de la CGT y la CTA vienen respetando a rajatabla la “cláusula FMI”. Aunque no esté escrita, es el pacto entre el organismo internacional y el Gobierno para que los salarios reales no se recuperen.

En el caso del Estado como patrón (estatales, docentes, salud) el ajuste es parte de la famosa “sostenibilidad fiscal” que pregona el ministro Martín Guzmán. Según ese criterio, los acuerdos no pueden alejarse de la proyección de inflación del Presupuesto 2021: 29 %. Un número que quedó tan vapuleado por el 17 % que ya tenemos en abril, que lo “corrigieron” un poquito.

Aunque los sindicatos dicen que algunas incluyen “cláusulas de revisión” a fin de año, lo cierto es que estas no tienen ninguna garantía. El caso más notable fue el de Sanidad, que obligó al mismísimo Héctor Daer a convocar un paro después de años por la falta de cumplimiento de las empresas.

Pero no le demos tantas vueltas. El acuerdo de la UPCN (CGT) y ATE (CTA) confirman que las cúpulas sindicales van a acompañar al Gobierno y los empresarios en la tarea de descargar la crisis sobre la clase trabajadora.

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Según analizaba La Izquierda Diario hace pocas semanas, “en febrero el poder adquisitivo de los trabajadores del sector privado con respecto al mismo mes del 2020 bajó un 8 %, mientras que para los trabajadores del sector público la pérdida fue del 9,2 %”. Esos datos, que parecen solo números pero se sienten en el bolsillo y el estómago de millones, confirman que no hay ninguna “recuperación de lo perdido”. En el caso de los estatales, si le sumamos la pérdida del salario real con Macri y la sufrida en los primeros 16 meses del Frente de Todos, supera el 42%. Y los actuales acuerdos paritarios, medidos con la inflación, van a aumentar esa brecha.

Ni hablar de los sectores más precarios. El 27 de abril se acordó un Salario mínimo, vital y móvil (SMVM) que llegará a $ 29.160 recién en febrero de 2022. Un tercio de la canasta de consumos mínimos que necesita una familia para llegar a fin de mes, calculada por la Junta Interna de Ate Indec en $ 92.928. Los cooperativistas cobran programas sociales por la mitad de ese SMVM. Y hay millones que viven de changas y ahora la pandemia los deja prácticamente sin ingresos.

Ante esta actitud de las cúpulas, en muchos gremios han surgido procesos de autoconvocados para pelear por salario y condiciones de trabajo. Según el Observatorio de Conflictividad Laboral de La Izquierda Diario durante abril “los conflictos que están dirigidos por autoconvocados y organizaciones de base da un total de 41.5%”. Salud, docentes, choferes, ferroviarios, vitivinícolas, entre otros.

De hecho, dos sectores que lograron rompen el techo salarial han surgido desde abajo. Las y los elefantes en Neuquén consiguieron, luego de dos meses de huelgas, piquetes y bloqueos a las rutas y pozos petroleros, un 54 % de aumento. Los autoconvocados vitivinícolas consiguieron, tras huelgas en varias provincias, con piquetes a las bodegas en Mendoza y Salta, el 57 %. Ambos recogieron una enorme solidaridad popular. La lucha paga. Si es dura mucho más.

Ese es el camino que hay que seguir para quebrar la “cláusula FMI”. Mientras se siguen exigiendo a los sindicatos que rompan ese pacto, hay que impulsar medidas de fuerza contundentes, que afecten realmente los negocios empresarios; apoyar la organización democrática desde abajo; pelear por la unidad de ocupados, desocupados y precarios para conquistar un salario igual a la canasta familia, pase a planta permanente e IFE para todos y todas.


Lucho Aguilar

Nacido en Entre Ríos en 1975. Es periodista. Miembro del Partido de los Trabajadores Socialistas desde 2001. Editor general de la sección Mundo Obrero de La Izquierda Diario.

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