Ante la falta de pagos, trabajadores del transporte público Vive Bus, hacen paro de labores en la capital de Chihuahua.
Aztlán Almodóvar Corresponsal en Ciudad Juárez, Chihuahua
Martes 16 de agosto de 2016
Ante la falta de pago, trabajadores de la línea de transporte público Vive Bus, hicieron paro de labores en la ciudad capital, en Chihuahua. Este es el segundo paro de labores en poco menos de un mes, cuando los mismos trabajadores denunciaron falta de combustible y la retención de sus salarios.
Los trabajadores acudieron a manifestarse a la avenida Venustiano Carranza, en donde realizaron un bloqueo de la vialidad que duró unas horas. Después de negociaciones, el gobierno accedió pagarle a los operadores para que levantaran el bloqueo, lo cual se hizo efectivo hasta este lunes 15.
Transporte público en Chihuahua
La cuestión del transporte público siempre ha sido un problema en el estado de Chihuahua. Las concesiones a particulares, la mala administración de los recursos y la poca consideración en las necesidades del grueso de la población, la que utiliza dicho servicio, han dado como resultado problemas como éste.
También en Ciudad Juárez, en 2015 se presentó un alza a las tarifas del transporte público que pasó de los 6 a los 7 pesos sin haber mejora alguna en el servicio ni en las unidades de transporte. Así mismo, el mismo servicio de Vive Bus en Ciudad Juárez ha sido catalogado de ineficiente y de estar al borde de la quiebra debido a las altas tarifas de consumo, combustibles y mantenimiento.
Ante la inoperancia de la Coordinadora de Transporte Colectiva, que aglutina a los dueños de 460 autobuses, de la mano del gobierno estatal que opera 84 unidades de la línea troncal del Vivebus, y que se hace responsable de garantizar insumos y créditos para que junto con la CTC se garantice el sueldo, mantenimiento y organización de las unidades, es que las medidas que han decidido tomar los trabajadores del transporte, representa su último recurso para evitar la retención de sus salarios.
Falta de combustibles en un país petrolero
Otro de los motivos por el cual existe inconformidad por parte de los trabajadores del transporte es la falta de combustible que obliga a reducir las corridas del Vivebus. En este año, este problema ha dejado a cientos de personas esperando enormes líneas por adquirirlo en las despachadoras de combustible ante la escasez de gasolinas y diesel en la capital.
Esto representa una gran contradicción viniendo de una país cuyo PIB proviene en gran parte de la producción petrolera. Del mismo modo, las promesas de Peña Nieto con la reforma energética fueron la reducción de los combustibles, cosa que sólo quedó en el discurso y no se ha reflejado en los bolsillos de los mexicanos desde su aprobación y que por el contrario han significado aumentos significativos en los precios así como desabasto.
Esto evidencia que los “grandes beneficios” tanto de la reforma energética, como del resto de las reformas estructurales, sólo los disfruta un pequeño sector, principalmente de la burguesía nacional y extranjera, y que genera millones a las castas burocráticas del Estado.
Esta burguesía privilegiada, en Chihuahua organizó una reunión el 8/08 con el gobierno estatal exigiendo que se retiren las concesiones a los propietarios agrupados en la CTC a quienes echan la culpa de todos los males del sistema de transporte citadino. Eran los representantes de la Canaco, Canacintra y Coparmex, que agrupan a grandes empresarios que ya se relamen los labios por adueñarse de este negocio y para eso proponen la formación de una nueva empresa, con un único dueño, que aglutine a todo el transporte.
Una alianza con los sectores populares
Las medidas tomadas por los trabajadores del transporte se ven teñidas del discurso del gobierno y los medios de comunicación oficiales que los hacen ver como los malos de la historia al dejar a la deriva a la población asalariada que, a falta de transporte particular, tiene que recurrir a este servicio.
Sin embargo, hay que constatar que el problema del transporte no es responsabilidad directa de los trabajadores sino de una mala administración, problemas y contradicciones inherentes a un país con políticas neoliberales, donde ellos son víctimas del mismo sistema.
Una administración en manos de los trabajadores con plena influencia de los usuarios y sectores populares, sacando a la burocracia sindical sería la salida más correcta para poner fin al problema de la falta de salarios y la problemática del transporte en el Estado.
Los trabajadores chihuahuenses deben tomar lecciones de otras partes del mundo como, por ejemplo, de Francia. En el país europeo transportistas se manifestaban a la par de que brindaban el servicio gratis a la población en general para lograr solidaridad en sus demandas y por el mejoramiento del servicio. Como ejemplificamos aquí, en dicho movimiento se trataba de concientizar e involucrar al grueso de la población evidenciando que la problemática de un sector de trabajadores era el reflejo de la problemática de todos los sectores de obreros y precarizados de la región.
Otro ejemplo de estos movimientos conocidos ahora como “Huelgas Robin Hood” es el de los electricistas franceses, como decimos aquí“los trabajadores han cortado la electricidad en empresas y actos del gobierno, mientras la restituyen para sectores pobres. De esta forma buscan lograr apoyo social para el movimiento de lucha contra la ley laboral”.
Tenemos que recordar que el poder de los trabajadores de transporte va más allá de realizar bloqueos. Su enorme poder reside en la capacidad de paralizar muchos sectores de la producción de una ciudad y con ello poner en jaque al gobierno. Para ello debe existir una alianza solidaria entre sectores diversos de la producción con los sectores de transporte público y de personal. Llevar las demandas de los trabajadores a otros sectores, como de estudiantes, es imperativo para poder generar un impacto de proporciones más grandes como en el caso de Francia.
Una estire y afloje mediante bloqueos y negociaciones constantes mediante la CTM y el gobierno no reflejará, como ya lo ha mostrado, una mejora sustancial para los trabajadores ni para los usuarios en general.
Son los trabajadores, en común con los usuarios, quienes pueden garantizar un sistema de transporte que atienda las necesidades de las mayorías.
Una solución directa al problema de la mala administración viene de luchar por democratizar el sindicato de trabajadores de transporte que actualmente se encuentra en manos del charrismo de la CTM. Una administración en manos de los trabajadores con plena influencia de los usuarios y sectores populares, sacando a la burocracia sindical sería la salida más correcta para poner fin al problema de la falta de salarios y la problemática del transporte en el Estado.
Son los trabajadores, en común con los usuarios, quienes pueden garantizar un sistema de transporte que atienda las necesidades de las mayorías. Con las frecuencias que se requieran, boleto gratuito, expropiación sin pago y municipalización bajo control de trabajadores y usuarios.
Es en este sentido que las lecciones de las huelgas Robin Hood en Francia deben ser consideradas en un futuro cuando continúen las luchas por mejores salarios y en contra de las políticas y reformas del gobierno contra los trabajadores.