Exijamos que sea un paro general activo y se hagan asambleas para votar cómo continuamos. Abajo el ajuste de Macri, el FMI y los gobernadores. Abajo la tregua de las cúpulas sindicales. Plata para salario, educación, salud y vivienda, no para la deuda.
Martes 21 de mayo de 2019 23:13
Foto * Telam / Roberto Salvadores
¿Por qué la CGT convoca al paro y qué propone?
Luego de negarse durante 8 meses, la CGT se vio obligada a convocar a un paro general este miércoles 29 de mayo. En estos 250 días perdimos cientos de miles de puestos de trabajo, llegamos a 5 millones de trabajadores “en negro”, el salario perdió ante la inflación y más de un millón de personas cayeron en la pobreza.
Al mismo ritmo del ajuste creció la impopularidad de la CGT y sus dirigentes. ¿Quién se los banca?
Por eso el paro del 29 de mayo es para intentar contener el desprestigio de la burocracia sindical y la bronca de la clase trabajadora. Lo reconocieron al anunciarlo: “este paro no va a cambiar la política del gobierno, pero sirve para descomprimir”.
El otro objetivo es político. Comienza la campaña electoral y los que sostuvieron a Macri durante todo su gobierno quieren aparecer como opositores y que la bronca contra el gobierno se convierta en apoyo a sus candidatos en octubre. Esa es la gran preocupación de la cúpula de la CGT. Por eso varios de sus integrantes se apuraron en saludar la fórmula Fernández-Fernández y convocan a Massa y Lavagna a unirse en un frente o una interna.
A pesar de su discurso combativo, no son tan distintos los objetivos del Frente Sindical de Moyano, Pignanelli y Palazzo, que junto a la CTA pararon el 30 de abril. Tardaron “solo” siete meses.
Pero no es solo octubre. Como dijo Daer cuando anunció el paro: "la unidad del peronismo debe ser no solo para ganar las elecciones sino capaz de gobernar". El Frente Sindical dice que “hay que definir las condiciones de un pacto social y político al que debe acudir el próximo gobierno”. Todas las alas de la CGT se sumaron rápidamente a la primera propuesta de los candidatos del PJ: un pacto entre empresarios, cúpulas sindicales y partidos tradicionales para que el futuro gobierno pueda aplicar un ajuste “para cumplir con el Fondo”. Para seguir pagando una deuda ilegítima y fraudulenta que hunde al país en más crisis y al pueblo en más pobreza.
Está claro: las cúpulas sindicales no se plantean ninguna lucha seria por nuestros intereses. Mucho menos hacerle un “homenaje” a aquella gesta histórica de obreros y estudiantes que fue el Cordobazo. Por eso convocan un paro de 24 horas sin movilización y sin continuidad. Como ellos reconocen, así no alcanza para derrotar la política del gobierno y los empresarios, que toman “medidas de fuerza” todos los días.
¿Qué proponemos desde la izquierda y el sindicalismo combativo?
A pesar de los objetivos que se plantean los distintos sectores de la CGT, cada paro general puede ser una oportunidad de expresión para la bronca del pueblo trabajador. Por eso llamamos a poner todas las fuerzas para que la del 29 de Mayo sea una medida contundente.
Pero además vamos a seguir insistiendo que sea un paro general activo de 36 horas, para que millones de trabajadores y trabajadoras puedan marchar desde sus lugares de trabajo, junto a los movimientos sociales, hacia la Plaza de Mayo y todas las plazas del país. Si realmente se oponen a la tregua de la conducción de la CGT, los sindicatos que pararon y se movilizaron el 30 de abril tienen que impulsar una medida así. La jornada del 29 tiene que ser el primer paso de un plan de lucha.
El Movimiento de Agrupaciones Clasistas que impulsamos desde el PTS junto a trabajadores y trabajadoras independientes, vamos a impulsar el paro activo. Lo haremos con nuestras propias banderas.
Además, el día 28 de Mayo seremos parte, junto a miles de jóvenes de la marea verde, de la movilización del movimiento de mujeres en el Congreso donde volveremos a presentar el proyecto para que el derecho al aborto legal, seguro y gratuito sea ley.
Contra los que quieren llevarnos detrás de los ajustadores, vamos a pelear por una alternativa política independiente de la clase trabajadora. No queremos el “pacto social” con los ajustadores que propone el PJ. No queremos que nos gobierne el FMI. Que esta vez la crisis la paguen ellos, los empresarios y banqueros. Por eso apoyamos las propuestas del Frente de Izquierda que impulsan Nicolás del Caño, Myriam Bregman y nuestros referentes en todo el país.