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Red Internacional
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Magisterio. Paro, elecciones e independencia de clase

A medida que se acerca el paro educativo del 15 de mayo y se aproximan las elecciones del 5 de junio, cobra especial relevancia la necesidad de independencia de clase de los trabajadores de la educación.

Arturo Méndez Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase

Viernes 13 de mayo de 2016

Tras la extinción del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca en julio pasado por el gobierno Federal –con apoyo de Gabino Cué-, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se apresuró a ofrecer al magisterio oaxaqueño una alianza electoral por la gubernatura del estado, a disputarse en los comicios de este 5 de junio.

Enseguida, públicamente la Sección 22 rechazó la alianza. Sin embargo, en su Congreso Político Extraordinario del 31 de enero, resolvió, como política electoral, el voto de castigo a los partidos del Pacto por México, promover el voto razonado y el no al voto nulo, decisión festejada por López Obrador pues claramente favorece al Morena.

En marzo, el ex Secretario General de la Sección 22, Azael Santiago Chepi, convocó públicamente en Oaxaca a apoyar al Morena electoralmente, en el contexto de la firma de una acuerdo con AMLO para la “transformación de la educación” en el estado; dando paso a que el político tabasqueño firme acuerdos para “mejorar la educación” con sectores de maestros en Durango, Veracruz, Zacatecas y Tlaxcala, ante el silencio de los dirigentes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

Una importante oportunidad perdida

Ante esto, desde nuestras modestas fuerzas, propusimos a la Sección 22 levantar una candidatura magisterial independiente al gobierno de Oaxaca, siguiendo el ejemplo de la obrera de la maquila “Toñita” en Ciudad Juárez. Porque estábamos convencidos que un “maestro” a la gobernación hubiera sido la gran oportunidad de dirigirnos a millones e intentar conquistar un verdadero representante de nuestros intereses de clase, fortaleciendo la pelea por la educación pública, con el pueblo trabajador oaxaqueño como aliado, tal como se vio en el 2006.

Pero la Sección 22 dejó pasar esta oportunidad histórica, y ya sea por influencia de la corriente Unión de Trabajadores de la Educación en un caso, o mediante el sector ligado a Azael Santiago Chepi (actual candidato a diputado federal) en otro, los maestros oaxaqueños son inducidos o abiertamente llamados a votar por el Morena, un partido que, a pesar de ser visto por muchos compañeros y compañeras como una alternativa, en los hechos, promueve a experredistas, expanistas, expriístas y empresarios como candidatos a gobernador en Aguascalientes, Chihuahua, Oaxaca, Tlaxcala y Zacatecas; todos ellos ajenos a nuestros intereses de clase y que se apuesta a ocupar el lugar dejado por el PRD en su crisis histórica, como contención y desvío del descontento hacia las urnas y la confianza en las instituciones de este régimen político podrido.

Consideramos, sin embargo,

que para el magisterio nacional aún es tiempo de retomar el camino, levantando bien alto las banderas de la independencia de clase (uno de los principios fundacionales de la CNTE) para no repetir los errores del pasado, como la experiencia con Gabino Cué en Oaxaca, a quien el mismo López Obrador llamó a votar; y no sucumbir a las ilusiones en quien, sosteniendo acuerdos con sectores del empresariado, pretende representar los intereses de los trabajadores de la educación.

Maestros Anticapitalistas a la Constituyente-CDMX

En contraste con el derrotero que vienen tomando sectores importantes del magisterio nacional hacia las elecciones del 5 de junio, en la capital del país, dos maestros, Sergio Moissen y Sulem Estrada, están contendiendo como candidatos independientes a la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México.

Se trata de la fórmula Anticapitalistas a la Constituyente que, como candidatura al servicio de las luchas de los de abajo, se propone hacer retumbar ahí, en donde los políticos del régimen defenderán los intereses de los grandes empresarios, la voz de los trabajadores, las mujeres y la juventud, y hacer llegar las ideas de la izquierda socialista a millones; impulsando al mismo tiempo la movilización y la unidad de los sectores en lucha, en el camino de construir una herramienta política de los trabajadores con plena independencia de clase.

Con esa perspectiva, desde la Agrupación Nuestra Clase venimos impulsando el movimiento Maestros a la Constituyente, junto a trabajadores de la educación de todos los niveles y estudiantes normalistas, para pelear en la Constituyente y en las calles por nuestras demandas y porque seguimos pensando que merecemos tener nuestros propios representantes.

Parar para dialogar ¿con quién?

Pero el problema de la independencia de clase de los trabajadores de la educación no se expresa sólo en el terreno electoral, sino que está en el centro de la estrategia de lucha que se elija.

Para el próximo domingo 15 de mayo, la CNTE está convocando a un paro magisterial nacional, al que se sumarán sectores del movimiento estudiantil en lucha como los del Instituto Politécnico Nacional y otros convocados desde la Asamblea Interuniversitaria.

Sin embargo, el objetivo de la CNTE, de presionar al gobierno para que acceda a dialogar sin una relación de fuerzas favorable al movimiento, puede ser contra producente. Bajo esa idea, la Asamblea Nacional Representativa (ANR) del 1 de mayo, resolvió publicar como desplegado el Pronunciamiento de la Comunidad Académica por el Respeto al Magisterio Nacional, como medio para abrir canales de comunicación con “los diferentes órdenes del estado nacional”.

Desde Nuestra Clase, en la ANR del 24 de abril propusimos, sí acudir con los intelectuales progresistas, no bajo la idea de una mesa donde el gobierno nos pueda entrampar, sino para llamar juntos a la movilización.

Nuño y Peña Nieto no actúan por voluntad propia, sino que obedecen a los poderosos intereses empresariales detrás de la reforma educativa, representados por Mexicanos Primero y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.

Ante semejantes enemigos, no podemos depositar expectativas en un diálogo con sus representantes políticos. Debemos, en cambio, apostarle al diálogo entre los trabajadores y nuestros aliados del campo y la ciudad –y el magisterio es un puente entre ambos-, para lograr la más amplia unidad e imponer nuestras demandas con nuestros métodos de lucha, como la movilización y el paro. Lo que nos lleva a otra arista de la discusión.

Opinamos que en las condiciones actuales de la lucha, que remiten a la necesidad de acumular mayores fuerzas, el carácter indefinido del paro convocado por la CNTE, que al no estar preparado para un objetivo así, con una coordinación de solidaridad con otras organizaciones que garanticen sumarse con todo en su momento, y al no haber impulsado un fondo de huelga tanto del mismo magisterio como del compromiso económico de las organizaciones sindicales y sociales simpatizantes , puede envalentonar al gobierno, el dialogar con el mismo solo puede conducir al desgaste, la desmoralización y una fuerte derrota.

Desde Nuestra Clase hemos propuesto, en cambio - a partir de fortalecer la unidad de los sectores en lucha-, impulsar paros escalonados que permitan irnos fortaleciendo sumando a más y más escuelas junto con la incorporación de nuevos sectores con sus propias demandas, en el camino de preparar un verdadero Paro Nacional para liberar a los presos, reinstalar a los despedidos, echar abajo la reforma educativa y el conjunto de las estructurales; un sentimiento de millones de mexicanos.